Me atraen las alturas.. Creo que es la mejor opción para contemplar cualquier paisaje o para hacerse una buena idea de una ciudad, incluso para situarnos en una gran urbe.. Siento que ascender a una montaña es un doble placer; en primer lugar, necesitamos un esfuerzo, una especie de reto para superar la altura, que se recompensa cuando alcanzamos la cima y nos sentimos más cerca de las nube, del cielo.. Y en segundo lugar, cuanto más ascendemos, mejor perspectiva tenemos de lo que nos rodea y valoraremos con más precisión las maravillas que nos ofrece la naturaleza..Mañana quiero subir al volcán Etna (3357 m)..
“No conquistamos las montañas; sino a nosotros mismos”..
Edmund Hillary (Primer alpinista que conquistó el Everest)

Me levanté muy temprano y lo primero que hice fue mirar la previsión del tiempo en la estación meteorológica de Catania. Pronosticaban lluvias débiles y una diferencia de más de 10º entre Catania y el observatorio situado en el refugio de la Sapienza..

Calculé unos 17 km entre Catania y Nicolosi, el último pueblo para llegar hasta el Refugio de la Sapienza. Desde Nicolosi quedaban 18 km para llegar al refugio.

Me llamó la atención como las casas estaban edificadas en la ladera del volcán sin temor a su imponente furia cuando entra en erupción.. El volcán Etna, es uno de los más activos del mundo y a lo largo de la historia ha tenido innumerables erupciones, siendo las más devastadoras las que sucedieron en el S. XVII..

Catania; que es la ciudad más cercana al volcán, ha sido destruida en los últimos siglos 7 veces, debido a la fuerza del volcán y a los frecuentes terremotos..En los últimos 50 años, el Etna ha entrado en erupción en 13 ocasiones..

Después de aparcar el coche cerca del refugio tras subir por una carretera en buen estado con unas panorámicas alucinantes de la bahía de Catania. Mi altímetro marcaba 1920 m..

Miré hacia el cielo y unas nubes muy oscuras tapaban la cima del volcán. Decidí esperar para coger el funicular a ver si el tiempo mejoraba y tras consultar el mapa, tomé el sendero que lleva hasta el cráter Silvestri a 2001 m.

Tras un agradable paseo por un paisaje lunar, rodeé el cráter que en el año 1892 estuvo más de 170 días en erupción.. Me acerqué hasta el monte Calcarazzi, rodeado de grandes extensiones de lava de la erupción del año 2001..

El altímetro me indicaba que estaba a 2060 m. En los cráteres y por las zonas circundantes, crece la planta Astrágalo Siculus, un endemismo siciliano del Volcán Etna. Este arbusto de forma redonda y de color amarillo, se halla en todas las laderas y en los cráteres a partir de los 2000 m..

El tiempo seguía inestable; pero no había otra solución después de llegar hasta allí, que subir al funicular y aguantar las inclemencias del tiempo.. Tras desandar el sendero de los cráteres inferiores, llegué a la estación del funicular y me monté en una pequeña cabina para 4 personas con dos jóvenes que se santiguaron al comenzar a subir..

La niebla se hacía más espesa y algunas gotas de agua salpicaban en los cristales. En pocos minutos llegamos a la estación superior sumidos en una espesa niebla y sin saber para dónde comenzar a andar.

El Altímetro marcaba 2510 m. Decidí seguir tras los pasos de algunos senderistas por una vereda de lava muy marcado y dejé a un lado, según oí a un caminante, el monte Escrivá, causante de una erupción importante en el año 2001.

Ya a esta altura, la niebla daba paso a una atmósfera con un fuerte olor, seguí subiendo en fila india por inclinadas laderas rodeado de nubes oscuras que daban un aspecto bastante siniestro. Caminábamos por coladas de lava solidificada y a una altura de 2650 m.

La visibilidad era cada vez más dificultosa y me indicaron que a 15 minutos se encontraba el mirador del Valle del Bove.. Continué mi camino con lentitud hasta llegar al famoso mirador; con precipicios de 1000 m de caída libre, según contaba mi guía; pero mi decepción fue enorme, pues no conseguí ver absolutamente nada.

El altímetro marcaba en este lugar 2760 m. y mi intención era llegar hasta el desaparecido refugio Torre del Filósofo a casi los 3000 m ; en este punto, ya no puedes subir más si vas por libre. La visión era nula, inexistente.


De vez en cuando un camión blanco de los que te suben desde la terminal hasta algo más de los 3000m pasaba cerca de nosotros, y nos dábamos cuenta de su presencia por el ruido del motor.. Estába a 2830 m. y consideré absurdo seguir subiendo.

Estaba envuelto en lo que parecía humo negro y algo de viento y sin ver absolutamente nada a un metro de distancia..

Comencé a bajar acompañado por unos jóvenes franceses.

Contaban entre ellos historias y leyendas del volcán.

Uno de ellos, habló del sabio Empédocles, filósofo Siciliano y creador de la teoría del origen del mundo a causa de los 4 elementos (Fuego, Aire, Agua y Tierra), que tuvo una inteligencia superior que le hacía creer que era inmortal.. Para demostrarlo, se tiró desde el cráter del volcán..Y ya no apareció más..

Otros contaron la historia del monstruo Tifón, que tenía varias cabeza de dragón y lanzaba fuego desde el interior del volcán cuando se enfadaba.. Zeus; tras larga lucha le venció y consiguió encerrarlo dentro del volcán.. También se habló de Hefesto.. dios del fuego.. etc..

Un rato de descanso y agradable charla entre tinieblas.. Terminé sentado sobre un promontorio de lava y envuelto en sinuosas brumas.. En un corto espacio, la calima oscura se aclaró y dejó ver por unos segundos a lo lejos el mar.. Me animé para seguir mi camino con tranquilidad.

A veces no sentía la presencia de nadie a mi alrededor y paraba durante un instante hasta ver a algún ser vivo que llevara mi sendero. La sensación de soledad y de desprotección produce; en ciertas ocasiones, una actitud defensiva y de inseguridad.. Pero a la vez notas una gran satisfacción al verte sumergido e integrado en una naturaleza extrema y hostil..Pero en definitiva muy bella..

Por cada metro que bajaba el funicular, bajaba la intensidad de la neblina y dejaba ver las interminables coladas de lava de las distintas erupciones del Volcán y los múltiples cráteres apagados de diferentes épocas..

Me entretuve un rato en la tienda donde vendían todo tipo de recuerdos fabricados con lava y aproveché para tomar un bocadillo.. Se hacía tarde y tenía que coger el coche para llegar hasta Riposto, en la cercana costa y reunirme con los demás, que habían preferido coger el pequeño tren que recorre toda la ladera alrededor del Etna en el llamado Circumetnea. El recorrido entre formaciones de lava y fértiles tierras de olivos tiene unos 110 km..
Durante el resto de la tarde, no paré de contar las anécdotas de tan singular experiencia. Al finalizar el día, me dispuse para dormir y aunque estaba muy cansado, tardé en conciliar el sueño.. Creo que soñé con el temido dragón que se aparecía entre la bruma y lanzaba su lengua de fuego a quien que osaba asomarse al borde del cráter..



