El Lago Balatón o mar Húngaro; situado en la región de Transdanubio. Es el lago más grande de Europa central y alcanza una longitud de 235 km de largo. Debido a sus puertos deportivos, centros de salud,. balnearios y una extensa variedad de senderos, es el destino preferido de muchos húngaros para pasar sus vacaciones..

Su esplendor máximo lo alcanza en el S. XIX, cuando las personalidades políticas, culturales y financieras buscaban en sus aguas e instalaciones una mejoría de sus dolencias..Entre los intelectuales asiduos a sus instalaciones, destacó el premio Nobel Rabindranath Tagore, que al finalizar su tratamiento con éxito; en el año 1926, plantó un Tilo como agradecimiento en la avenida que recorre el lago y que actualmente, lleva su nombre..

Salí del puerto de Szántod para cruzar el lago de Balatón con destino a la península de Tihany, en la orilla opuesta.. Di una vuelt a por la cubierta y me entretuve leyendo un cartel que indicaba que el instituto Limnológico de Balatón, era el encargado de velar por la salubridad de las aguas del lago.. Una brisa muy agradable me llevó hasta una de las sillas de la cubierta y me dispuse a leer en mi guía..

Me llamó La atención la leyenda húngara del Águila Turul, que vivía en lo alto del gran árbol de la vida.. Este cuidaba las almas de los niños y los protegía..El Turul era el intermediario entre los dioses y los s eres humanos, vigilaba el orden y la estabilidad del mundo..

Cuando la mujer del príncipe húngaro estaba embarazada, soñó que su hijo conduciría a los Húngaros hasta la Europa oriental y que el hijo de éste; Arpad, sería el fundador de la dinastía de los Arpades.. El sueño se cumplió y uno de sus descendientes más importantes de esta dinastía, fue San Esteban I de Hungría..

El barco atracó en la península de Tihany. El cielo se ha aclarado bastante y me dirigí hacia la abadía de Tihany. Sus afiladas torres se distinguen desde cualquier punto de la ciudad.

La abadía se construye en 1055. En su cripta, se halla la tumba del rey Andrés, la única que conserva los restos de los reyes medievales del país. Bajo la abadía se encuentran varias cuevas y fuentes que dan un toque mágico a la historia..

Allí me contaron el misterio del eco y comprobamos que las paredes de la abadía reflejan el sonido a más de 20 m. Las construcciones modernas y la vegetación has disminuido la efectividad de dicho fenómeno..

Cerca de la abadía, se encuentran varios establecimientos que venden Papikra o pimentón Húngaro, una de las delicias culinarias de Hungría. Esta especie, se obtiene al moler varias clases de pimientos y es un conocido condimento de múltiples platos de la cocina tradicional del país.

Dejé Tihany para dirigirme a Veszprem, una de las ciudades más antiguas de Hungría y llamada la ciudad de las reinas, pues en ella se coronaron en la catedral de San Miguel todas las esposas de los monarca medievales Húngaros..

La ciudad está edificada sobre siete colinas. Sobre una de ellas, destaca la imponente silueta del Castillo, que se eleva sobre el centro histórico peatonal. Para acceder a la fortaleza, es necesario pasar por la Puerta de los Héroes, tras recorrer la bella calle Var U, donde encontramos bellas fachadas barrocas de curiosas puertas y ornamentos..
La plaza más importante de Veszprém es Ovarós Ter. Entre las uniformes casas de dos plantas, destaca el ayuntamiento y la casa Posa, de fachada amarilla. Esta casa fue utilizada por la Orden del Císter como residencia para monjes y religiosos..

Hoy es una conocida biblioteca muy frecuentada por los estudiantes de la ciudad.. En el centro de la plaza está el monumento a Balazs, un lanzador de martillo que representó a Hungría en los juegos olímpicos de Atlanta en 1996..

Nos sentamos en un restaurante de la plaza muycerca de la casa Posa, .Degustamos platos típicos de la gastronomía húngara; entre los que no podía faltar el famoso Gulash, una sopa de carne, vegetales y paprika y el Papikrás Csirke, carne de pollo con crema de Papikra..Muy Bueno!!

Subí a la Torre de Fuego, un edificio muy emblemático de Veszprém. Tiene una altura de 48m y fue levantado en la Edad media para vigilar la ciudad ante el peligro de los incendios.

Desde su balcón circular se divisa una buena panorámica de la ciudad y de los montes Bakony en el lejano horizonte.. En el interior, conserva una colección de fotos antiguas de Veszprém

Llegamos hasta la avenida Galam para subir al Mirador, un espolón rocoso de paredes verticales y una extensa meseta que finaliza en un espectacular balcón sobre Veszprém. En el centro de la explanada se levanta una cruz sobre un pedestal..

El regreso al lago Balaton lo realizamos bordeando el lago Balatón por su parte oriental y aunque la tarde estaba muy avanzada, nos dio tiempo de bañarnos y restregar nuestro cuerpo con el barro curativo de sus aguas..

El atardecer nos ofreció un espectáculo de fantástico color y belleza..

Nos sentamos al final del estrecho espigón a contemplar como el sol desaparecia entre las velas de numerosos barcos..





