En nuestra ruta por el Condado de Antrim elegimos un lugar estratégico para visitar varios de los lugares de interés que ofrece Irlanda del Norte. Nos alojamos en el pequeño pueblo de Portrush, bello lugar costero del Canal del Norte, muy famoso por sus espléndidas playas y la curiosa península; que forma el casco antiguo y se adentra en el Mar..

Nuestra idea era acercarnos en primer lugar al famoso puente de Carrick-a-Rede, situado en el extremo norte del Condado.

La traducción de Carrick-a-Rede es “Roca sobre la Ruta” y es desde hace siglos un lugar muy frecuentado por los valientes pescadores de la zona..El origen de estos pescadores se relaciona con los salmones, en la época del año que remontan las aguas para llegar a los desovaderos..

Esta tradición es seguida por los pescadores desde hace más de 400 años.. Inicialmente el puente se construía de cuerdas todos los años para llegar a la isla, cuando comenzaba la temporada del salmón y se abandonaba al finalizar ésta..

La pesca del salmón, empezó a decaer en los años 60, por el cambio de las rutas de los salmones..

En estos años, los pescadores capturaban hasta 300 salmones al día…Al cambiar el siglo, en el año 2002, las capturas de toda la temporada, no alcanzaron los 250 ejemplares..

El puente cayó en el olvido, hasta el año 1970. En este año, se construye un puente más seguro con la ayuda de escaladores y alpinista locales. En el año 2008 el puente se reforma definitivamente con cables de metal y madera de abeto y su uso, dedicado exclusivamente al turismo….

Hoy el paso del Condado de Antrim a la isla de Carrick y atravesar el puente, es una experiencia inolvidable por las sensaciones que se sienten al cruzar por sus maderas al ritmo del viento y a una altura de 30 m sobre un mar azul, que se estrella bajo los pies sobre las rocas..

Para acceder hasta el peñón y llegar hasta la isla, hay que caminar por un precioso sendero que transcurre por el borde; sobre el acantilado. El sendero tiene algo menos de 1 km y a lo largo del trayecto, podemos observar columnas basálticas; idénticas a las de la Calzada de los Gigantes, situadas muy cerca.

El panorama que se divisa de la costa es excepcional. Cuando ya se divisa el puente, destaca la gran mole de la isla de Carrick y bajo la pasarela, la playa se extiende hasta finalizar la costa en unos pequeños islotes situados al final de la isla..

Llegamos hasta el puente y nos dispusimos a pasar..

Una suave brisa hacía que el puente se balanceara con suavidad, paré en medio del recorrido y recordé el impresionante puente colgante del glaciar de Trift en Suiza; el más largo de los Alpes..

Seguí hasta el final y continuamos el sendero que asciende por la isla..Allí nos sentamos a observar el inmejorable paisaje que nos rodea y a comentar lo generosa y espectacular que es la naturaleza en la costa irlandesa..

Al final del sendero de la isla, se sitúa Fisherman’s Cottage; una antigua cabaña de pescadores restaurada y abierta al público, donde explican las aventuras de estos bravos pescadores y sus procedimientos artesanales para capturar el salmón desde el Siglo XVII..



