Irlanda es un país de contrastes, desde la edad media, los Normandos invadieron sus tierras y los conflictos han sido una constante en su historia. Hasta los primeros años del S. XX, Irlanda y Gran Bretaña eran un solo país. En 1921 se dividen en dos: República de Irlanda (Religión católica) e Irlanda del Norte (Religión protestante), integrada en el Reino Unido. En Irlanda del Norte, el conflicto se activó en 1968 en un sangriento enfrentamiento; que durante 30 años, enfrentó a la mayoría católica contra la minoría protestante y causó miles de muertos..Es la llamado conflicto Norirlandés, Guerra del Ulster o The Troubles..Nosotros seguimos nuestro periplo por la isla y pasamos a Irlanda del Norte para conocer varios lugares de interés. Uno de ellos, es la Calzada de los Gigantes, al norte de uno de los condados del Ulster.

Desde el aparcamiento; cerca del centro de Visitantes, comienza un sendero de un km, que se va acercando a la costa.

Poco antes de llegar, se observan las famosas columnas basálticas que adornan las playas diseminadas entre el agua y la arena.

Una roca en medio del sendero, indica que la calzada es Patrimonio de la Humanidad desde 1968..

Al llegar a la costa, la visión de todo el conjunto es espectacular..Las columnas forman un paisaje extraño; que desde lejos, parecen cientos de cajas, ordenadas y amontonadas.

Las rocas de la Calzada de los Gigantes, se formaron hace más de 60 millones de años y comprenden unas 40.000 columnas de Basalto.

La mayoría de forma de prismas hexagonales, aunque también hay columnas con formas pentagonales y heptagonales.

Están formadas de la lava de un volcán, que al enfriarse bruscamente, la roca se contrae y resquebraja y cuando se rompen adquieren las formas características.

Las columnas más altas, alcanzan una altura de hasta 12 m, mientras que la lava sólida de los acantilados tienen un espesor de hasta 28 m.

Caminar por encima de las formaciones basálticas es una curiosa experiencia. La impresión que producen las rocas da una sensación irreal que parece un decorado ficticio creado por el hombre, no por la naturaleza..

Subimos hasta las rocas más altas para divisar todo el conjunto y disfrutar de este rareo fenómeno natural tan extraño

Como es lógico, la calzada ha creado sus leyendas desde los tiempos remotos.. La más conocida es la de los dos gigantes enemigos. El gigante Finn MacCool, natural de Irlanda y el Gigante Bennandoner, nacido en Escocia..Entre ellos, se tiraban desde lejos rocas y piedras..

A Finn se le ocurrió construir una calzada de piedras para acercarse a su rival, pero al verlo de lejos, quedó impresionado por su enorme tamaño y volvió a su casa asustado..Su mujer; viendo el peligro, vistió a Finn como un bebé y lo acostó en una gran cuna..Al llegar Bennandoner a su casa, la mujer le indicó que estaba sola con su hijo..Éste al ver el enorme niño..Pensó.. ¿Cómo será su padre?..

El gigante Bennandoner volvió corriendo a su casa destrozando la calzada que había también construido..Según la leyenda, lo que vemos hoy es lo que queda de la calzada que ellos construyeron..

Nos entretuvimos un rato curioseando entre las piedras para buscar algunas formaciones curiosas. Localizamos una llamada la bota del gigante Finn y una gran roca denominada la abuela de Finn..

Me acerqué hasta la zona más alejada del mar donde muchas de las columnas alcanzan más de los 2 m de altura y rodean una especie de río de incontables piedras.. Es un lugar surrealista..Diferente..Me senté un buen rato a observar a las personas que caminaban entre las formaciones y tras un agradable descanso, iniciamos el camino de vuelta hacia el centro de visitantes.

El Centro de Visitantes es un edificio moderno mimetizado con el entorno que no desentona con el paisaje. En el interior se puede ampliar la información sobre la Calzada, tomar algo en el restaurante, rebuscar curiosidades en la tienda del centro o visualizar una película sobre la leyenda del Gigante Finn..



