Salimos de Kotor para dedicamos a recorrer la carretera que bordea el fiordo que se adentra más de 30 km en el interior del país. Paramos en Risan, la ciudad más profunda del fiordo y la más antigua de la bahía, Se han encontrado testimonios del S. II y III que lo atestiguan. Su nombre original fue Rhizon capital del reino de Iliria. Los Ilirios que habitaban los valles cercanos, se enfrentaron a los romanos en dos guerras ante la amenaza que sufrían con la piratería de este pueblo, en el comercio de los romanos en el Adriático.

Con el dominio romano llega su esplendor y a tener más de 10.000 habitantes que la dotan de suntuosas mansiones.. En los siglos siguientes, sufrió las incursiones de los Eslavos y Avaros que arrasaron poco a poco la ciudad. A continuación pasó a pertenecer al Imperio Otomano y terminó como parte integrante de la República de Venecia.

En sus calles, se conservan los adoquines de la época otomana y una espectacular Villa Romana del S. II descubierta en 1930 con valiosos mosaicos del S. II. Lo único que se conserva de la gran mansión romana son sus espectaculares mosaicos, que constituyen uno de los lugares arqueológicos más importantes de Montenegro.

Una especie de carpa protege toda la solería romana y unas breves instrucciones dan algo de información de los mosaicos. La villa tiene 7 habitaciones para la familia y 3 para los sirvientes. En 5 de sus habitáculos se encuentran los mosaicos con una extensión de 750 m2.

Destacan los del Triclinio o comedor con representaciones de flores, hierbas y algunos calamares que terminan sus tentáculos en hojas de parra. La parte central es una roseta rodeada por el sol.

Otra de las habitaciones tiene en el centro un gran sol , que simboliza el gran poder del Imperio Romano.

En la siguiente habitación la representación de un tablero de ajedrez.

La habitación principal o dormitorio contiene la única representación de Hipnos o dios del sueño que se conservan en la actualidad. Hipnos; según La Iliada, es el espíritu del sueño y dueño de dioses y hombre; pues de los sueños, no podemos huir.

El mosaico está rodeado de piedra de colores que van disminuyendo hacia el interior hacia un medallón, que contiene la figura de Hipnos, recostado sobre una almohada..

En la mitología griega, Hipnos es el hermano de Tánatos, dios de la muerte, pues el sueño anula la vivacidad de los hombres.. Una situación muy parecida a la muerte..Curioso.. La visita a Risan la finalizamos en la calle Gabela; en otro tiempo la calle principal con un curioso empedrado otomano original..

Retrocedimos hasta Perast, Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Al pasear por su única y alargada calle se siente la sólida influencia veneciana.

La ciudad posee 17 palacios y 16 iglesias, y está considerado como uno de los conjuntos barrocos más importantes del Adriático. Tuvo su esplendor durante la dominación veneciana del S. XV al XVIII , al estar en la frontera con los turcos en la cercana Risan.

Son numerosos los palacios y las iglesias que existen en Perast, la mayoría con elevadas torres que sirvieron para controlar a los vecinos otomanos de las posibles incursiones. A este control, ayudaron las fortificaciones de las dos cercanas islas situadas frente a la ciudad.

Desde lejos, se divisa la esbelta torre de la Iglesia de San Nicolás del S. XVII. Edificada en una mezcla de Románico-Veneciano.Una estrecha escalera de caracol, nos lleva hasta su campanario de 55m de altura, y desde sus ventanas, se ofrece una de las mejores vistas de la ciudad, sus islas y de la bahía de Kotor..

Otra iglesia destacada es Nuestra Señora del Rosario con un bello campanario octogonal del S. XVII o la Iglesia de San Marcos del S. XVIII con una ornamentada fachada..El Monasterio de San Antonio, Iglesia de Santa Ana y la iglesia de la Natividad de la Virgen del S. XVIII, de estilo Bizantino..


Dimos un largo paseo y entablamos conversación con un barquero que se ofreció para llevarnos a la isla de Nuestra Señora de las Rocas (Gospa od Skrjela).

Durante el agradable recorrido, nos contó la historia de esta isla artificial que surge tras la aparición de una imagen de la Virgen sobre unas rocas en 1452.. Los marinos de la zona, fueron depositando a la vuelta de cada viaje una piedra y restos de sus barcos hasta construir una isla..

En el S. XVII, se construye en la isla el Santuario de Nuestra Señora de las Rocas.. En su interior, podemos ver algunas pinturas venecianas y un curioso Icono de la Virgen realizado con pelo natural..Hoy día, en la festividad de la Virgen; una vez al año, los habitantes de Perast, siguen con esta tradición y depositan piedras en los alrededores de la isla..

Esta tradición que se remonta al S. XV y llamada La Fasinada. Los pescadores en una procesión simbólica se dirigen a la isla para fortificarla y van en sus barcas, adornadas con flores y acompañados de cantos con la música tradicional..

Y lanzan las piedras como marca la tradición.. A la vez, en Perast, se organizan espectáculos de baile con atracciones, enriquecidas con la rica gastronomía local..

La isla; muy alargada y pequeña, ofrece unas vistas muy buenas de la cercana Perast. En uno de sus extremos nos sentamos un buen rato para observar el movimiento de las barquillas que se acercan desde la cercana ciudad..

Muy cerca, casi a tiro de piedra, se encuentra la isla de San Jorge, a diferencia de la de Nuestra Señora de las Piedras, ésta es una isla natural, muy pequeña con un monasterio Benedictino dedicado a San Jorge y edificado en el S. XII. Años atrás, fue un cementerio de la nobleza de Perast..

Al volver, le comentamos a nuestro barquero si la isla cercana de San Jorge se podía visitar y nos contestó con un “no” rotundo y exclamó..¡Es una isla maldita!..Y no quiso dar más explicaciones..





