Atravesamos el bellísimo Tirol austríaco y entramos en la llanura Húngara. Veníamos hablando sobre las tres ciudades imperiales de Europa e intentábamos seleccionar dos de los atractivos que más impacto causan al conocer estas tres ciudades..Llegamos a la conclusión que en Praga es inolvidable el Puente Carlos y la Plaza de la Ciudad Vieja, con la iglesia de Nuestra Señora de Tyn y las casas históricas que rodean el conjunto..De Viena llegamos a la conclusión que los más destacado son sus palacios; entre ellos, Schönbrunn, Belvedere y Hofburg y su relación con la música..Podíamos hablar de Mozart y Beethoven.. Y de Budapest, todos coincidimos que el bello Danubio y el Parlamento reflejado en sus aguas y la impresionante Ciudadela del Castillo llaman la atención desde cualquier punto de la ciudad..

Muy temprano llegamos al Puente de las Cadenas; el primer puente fijo que unió las dos ciudades : Buda y Pest. El Puente colgante se inaugura en 1849 para facilitar el intercambio de personas y mercancías entre las dos ciudades.

Ya en el S. XV se construyó un puente con pontones de madera que en invierno se retiraba al congelarse el río. Esto permitía el paso de las mercancías en la temporada fría..En el S. XX se construyeron varios puentes de unión entre los dos barrios hasta el año 1945, cuando los alemanes los destruyen ante la llegada de los soviéticos. El puente de las cadenas se reconstruye en 1949, justo cien años después de su inauguración..

Paseamos junto al río hasta el Parlamento; uno de los edificios más emblemáticos y visitados de la ciudad..El edificio se construye entre los años 1895 y 1904 de estilo Neogótico. Tiene unas medidas excepcionales con más de 690 salones. Su interior es espectacular y destaca su gran escalera principal, adornada con grandes columnas de granito y lujosas alfombras.

El salón de la Cúpula está situado bajo el impresionante Ábside y en las vitrinas de la sala, se guardan las joyas de la corona de Hungría; la más espectacular es la corona de San Esteban..La Cámara alta donde se reunían los parlamentarios, ya no se utiliza usa, está abierta sólo para las visitas..La sala donde se reúnen en la actualidad los diputados, tiene prohibido el acceso al público..

Ya en el exterior intentamos dar una vuelta al conjunto de edificios y ante la magnitud de éstos, dimos un paseo por la parte de atrás, donde en un agradable césped, muchos jóvenes charlaban y reían..

Muy cerca del Parlamento se encuentra la plaza de la Libertad. Esta plaza tiene varios monumentos; algunos con una curiosa historia por su significado. Destaca el Monumento a las víctimas de la ocupación alemana..Hay que recordar, que Hungría se posicionó a favor de los alemanes en la 2ª guerra Mundial y más de 600.000 húngaros murieron..Justo enfrente de este monumento, se halla el Contra-monumento..Este realmente explica y detalla lo que ocurrió de verdad, por medio de paneles y fotos..Hay otros monumentos en la plaza; hasta uno de una pequeña rana.. Aunque el más llamativo, es el de la ocupación soviética..Es verdad que los rusos expulsaron a los alemanes..Pero se quedaron 40 años e impusieron el comunismo..El monumento, no es muy apreciado por los Húngaros…

Nuestra próxima visita era la iglesia de san Esteban y nos entretuvimos por las calles del centro, Comprobamos los buenos edificios que dispone la capital, muy cerca del Puente de las Cadenas está el Palacio Gresham.

El palacio es un edificio Art Nouveau del año 1907 hoy convertido en un hotel de lujo..

Otro edificio impactante es obra de Odön Lechner; uno de los grandes arquitectos húngaros del S. XX. En sus creaciones, mezcla los elementos del Art Nouveau con las características del folclore Húngaro (Flores, Azulejos)..El uso de los azulejos del genial arquitecto se pueden ver en los Baños Gellert..

Continuamos por el centro; con algunas paradas en bellos edificios modernista, que destacan por toda la zona cercana a la avenida Andrássy.

La iglesia de San Esteban es de culto católico y dedicada al primer rey de Hungría : San Esteban..Se construye entre los años 1851 y 1906 y está considerada una joya arquitectónica de estilo Neoclásico. Su planta de cruz griega tiene una capacidad para 8.500 personas..

La fachada tiene dos elevadas torres iguales o campanarios y en una de ellas está la campana San Esteban con un peso de 9 toneladas y un diámetro de 2,40 m. En el interior; tras subir 365 escalones, podemos admirar su impresionante cúpula; ricamente decorada.

Las paredes están cubiertas de valiosos mosaicos, esculturas, pinturas, mármoles y coloridas vidrieras. En el ábside, veneran la “Santa DIestra”, la mano derecha de San Esteban de Hungría..La plaza de San Esteban; situada frente a la iglesia, tiene un llamativo suelo de adoquines de formas geométricas. En Navidad, alberga un famoso mercadillo muy atractivo..El resto del año, en un lugar muy solicitado para descansar en una de sus terrazas..

Seguimos hasta la avenida Andrássy; una de las calles más importantes de Budapest por sus edificios, y elegantes comercios. La avenida está dedicada a Gyula Andrássy, un noble estadista y nacionalista Húngaro defensor de la independencia de su país. Estuvo exiliado y tras una amnistía; que según algunos historiadores, influyó la emperatriz Sissí, volvió a Hungría.. Algunas crónicas de la época afirman que la emperatriz y el conde eran amantes.. A pesar de todo, luchó por la independencia de Hungría dentro del imperio Austrohúngaro y llegó a ser un destacado ministro de asuntos exteriores de Austria-Hungría..

Muy cerca de la avenida Andrássy, está el edificio de la Ópera; un elegante edificio inaugurado en 1884 de estilo Neorrenacentista y algo menor que el de Viena por deseo del emperador.. Su decoración es Barroca con variadas obras de arte, frescos y esculturas de artistas locales, destaca la de Franz Liszt, el autor más internacional de Hungría. Es muy llamativo el Palco Real, el Vestíbulo y las innumerables obras de arte distribuidas por el edificio..

Nuestro paseo nos llevó hasta la Gran Sinagoga; según leímos, la 2ª más grande del mundo..Desde el exterior se aprecia el enorme edificio de estilo Islámico-Bizantino..La Sinagoga se construyó entre los años 1844 a 1859 por iniciativa de la comunidad judía..Años más tarde; en la 2ª Guerra Mundial, los alemanes crearon el “Ghetto” en el año 1944 y encerraron a los judíos, que se concentraron alrededor de la sinagoga..Muchos murieron por las malas condiciones de vida y fueron enterrados en el patio..Después de la guerra, la sinagoga fue restaurada en 1990 gracias a las ayudas internacionales..

En el muelle del Danubio cercano a las sinagogas, está el “Memorial de los Zapatos”..Angel Sanz; llamado el “Angel de Budapest”, fue un diplomático español destinado en Budapest durante la 2ª Guerra Mundial que proporcionó a más de 5.000 judíos pasaportes españoles, salvándolos de la muerte. Estos zapatos de hierro, son un memorial a esta importante labor humanitaria..

Nos trasladamos en Metro hasta el Mercado Central que destaca por su fachada de ladrillos y sus dos torres Neogóticas. Se construyó en el S. XIX para eliminar mercados al aire libre más insalubres y concentrarlos en un solo edificio. Bajo su enorme bóveda metálica; en la planta baja, se concentran los coloridos puestos de verduras, frutas, las ristras de ajos y el llamativo Papikra. En la primera planta se sitúan los bares y restaurantes de comida Húngara, diversos puestos de vinos locales, artesanía y los solicitados e inconfundibles manteles bordados..Comimos en uno de los bares del mercado una sopa de Buey con cebolla y papikra; el auténtico Gulash Húngaro; que no hay que confundir con el Prklt, un estofado de carne asada, cebolla y pimientos muy extendido por Europa.. Un plato muy consumido los domingos por los Húngaros.. Esto nos lo explicó un camarero, que se expresaba muy bien en castellano..

Camino de la plaza de Vigadó, caminamos junto al Danubio hasta las ruinas de Contra Aquincum, un antiguo campamento fortificado romano del S. III, durante el mandato del emperador Diocleciano. Este fue el asentamiento medieval de Pest, antes de unirse a Buda y Óbuda en 1873..Al otro lado del Danubioi, se encuentra Aquincum, el campamento militar romano del S. I que fue creciendo hasta convertirse en una ciudad; Óbuda, que en el S. II contaba con más de 20.000 habitantes.

Seguimos junto al Danubio hasta Vigadó Ter, una plaza histórica y elegante, que posee bellos edificios, cuidados jardines y que ha sido el centro de muchos acontecimientos importantes del país; como la revolución Húngara de 1956..Durante la época comunista le impusieron el nombre de Plaza Lenin..La plaza la preside el elegante Palacio Vigadó; que mira al Danubio.. El edificio de 1864 de estilo Neoclásico, tiene el interior lujosamente decorado y una excelente acústica. Músicos como Franz Listz, Brahms o Strauss han actuado en su interior en memorables conciertos..Durante la guerra mundial, sufrió graves daños en sus lujosas instalaciones y en el año 2014 se restauró con su esplendor original..

Al atardecer, llegamos hasta la Plaza Roosevelt y antes de retirarnos al hotel nos sentamos en la gran rotonda de la plaza para contemplar los bellos edificios que la rodean. Enfrente sobre el Danubio, destaca el impresionante castillo de Buda, a la izquierda el Puente de las cadenas, detrás el Palacio Gresham..A nuestra espalda, el colosal monumento al gran estadista y escritor István Szechenyl, rodeado de 4 dioses : Zeua, Poseidón,Atenea y Deméter..Demasiada belleza ante nuestros ojos..Memorable!!..

Muy satisfechos de la jornada cogimos el metro y nos dirigimos hacia el hotel..Mañana seguiremos el curso del Danubio..



