Belmonte está ubicada en una situación privilegiada en la sierra de la Esperança. Desde lejos, se divisa la grandiosidad de su imponente castillo,dominando extensas tierras.

Su historia es parecida a todas las aldeas que estaban situadas cerca de la frontera con España (La Raya). Desde el S. XII, existe una comunidad de Judíos que aumentó considerablemente tras la expulsión de los Reyes Católicos en 1492. En los años siguientes, el rey Manuel I les exige la conversión al cristianismo o la expulsión del país.

Pero muchos, conservaron su fe a través del Criptojudaismo, pues durante siglos mantuvieron las costumbres judías en secreto, para evitar a la Inquisición, aunque no se libraron en muchas zonas de Portugal, de las matanzas y sangrientas persecuciones..Esta situación ha llegado hasta el S. XX. La Judería de Belmonte, se sitúa entre la Rua Direita y la Rua Fonte da Rosa. Como prueba de esta realidad, Hoy podemos visitar el Museo Judío o la Sinagoga Bet Eliahu.

En el año 2008 se censaron en Belmonte más de 300 Judíos.. Belmonte tuvo asentamientos humanos miles de años antes de Siglo I. Es en este siglo, cuando los romanos han dejado testimonio de su paso con la enigmática torre de Centum Cellas.

La torre está situada en la Vía de la Estrella romana que unía Mérida con Braga.

El desconocimiento real de su utilidad, ha conseguido a lo largo de la historia que existan multitud de leyendas y misterios alimentados por coincidencias o fruto de la imaginación.

Las utilidades que se le atribuyen van desde uso como torre mirador, cárcel, templo, casa romana o parte integrante de un campamento romano.

En diferentes excavaciones, han aparecido construcciones cercanas a la torre, lo que afianza la teoría que fue una villa romana y se ha comprobado que su tercer piso se levantó en la Edad Media..Centum Cellas es Monumento Nacional desde 1927 y sus medidas son : 13,3m x 15,5m de altura..

Tras visitar el Centro de Visitantes; donde se exponen algunos elementos encontrados en el yacimiento, seguimos hasta Belmonte. Llama la atención la impresionante mole del castillo que durante siglos ha sido testigo de innumerables gestas y batallas.

El recinto amurallado es del S. XI y la torre del homenaje se levantó en el S. XIII. En el S. XVI el rey ofrece el castillo a Fernando Cabral; padre del descubridor de Brasil, para su residencia.

En la fachada, se encuentra una bella Ventana Manuelina con el escudo de los Cabral y de los Castros, con dos cabras y seis callejuelas. Frente al castillo, se sitúa la iglesia de Santiago con rasgos Románicos, Góticos y Renacentistas.

Se construye en el S. XIII y tiene una curiosa Cornisa rodeada de Canecillos Antropomorfos y Geométricos. Durante el S. XVI; por orden de los Cabral, se levanta junto a la iglesia, la capilla y Panteón dedicado a la familia Cabral, donde reposan los restos del descubridor de Brasil D. Pedro Alvares Cabral, hijo ilustre de Belmonte.

El conjunto es Monumento Nacional y conserva una escultura de la Piedad del S. XV, realizada en granito. Ya ha caído la noche y es un placer callejear por las solitarias calles de la aldea.

Algunas calles están especialmente iluminadas para las próximas fiestas locales.

Por el largo de Pelourinho llegamos hasta la plaza del antiguo Ayuntamiento; un edificio del S. XV, rematado por una airosa espadaña con campana sobre un gran reloj.

Durante la invasión francesa, los militares galos; ante la negación a rendirse de los habitantes de Belmonte, ordenaron eliminar el escudo de la villa de la fachada.

Hoy día, el edificio es un museo interesante de las hazañas de los marinos descubridores portugueses, especialmente de D. Pedro Alvares Cabral. En el centro de la plaza, se levanta el Pelourinho sobre tres escalones. Con una columna de base cuadrada y coronado con el escudo de Belmonte y la corona real. Antes de abandonar la plaza, observamos el conjunto de casas y edificios y su perfecta armonía..Retrocedimos hasta la plaza del castillo y paramos ante la torre del reloj. Es un campanario exento construido en 1860 y pertenece al conjunto monumental de la iglesia de Santiago y el Panteón de los Cabral..

Miramos hacia atrás hacia la imponente construcción del castillo cargado de historias, leyendas y episodios fundamentales en la historia de la lucha contra los habitantes de la otra zona de la “Raya”.
SORTELHA
Entrar en Sortelha por la Puerta de la Villa y atravesar sus recios muros es introducirse en un mundo donde el granito es el protagonista de su castillo, sus retorcidas callejuelas, las casas..etc..

Todo lo que vemos a nuestro alrededor pertenece a otra época lejana donde se detuvo el tiempo..

Pasear por Sortelha, es un alarde de lo que el hombre puede hacer con la piedra y como la lluvia y el viento ha sabido modelar esta aldea. Nos parece un lugar irreal; que pertenece a otro mundo..

Sortelha es un paraje mágico, misterioso.. Este conjunto medieval; uno de los mejores conservados de Portugal, pertenece al S. XIII y XIV..

Sortelha ha sobrevivido a los continuos enfrentamientos entre Castilla y Portugal y a la invasión francesa, pero ha sabido conservar sus casas de piedra originales; algunas de ellas del S. XIII, aunque la mayoría, son del S. XVI.

Nos dirigimos al castillo, situado sobre una gran roca y protegido por una puerta gótica bajo un Matacán, llamado la Varanda de Pilatos.

Antes de atravesar la puerta de entrada, nos detuvimos ante el Pelourinho del S. XVI. Elevado sobre un pedestal de cinco escalones que lo rodea.

El pelourinho o Picota representa la autonomía del poder local y está rematado por una esfera o Armirar muy usadas en mapas, arquitectura y dibujos desde su inclusión en el escudo de Portugal desde el S. XV.

Dentro del castillo dimos un paseo por el patio y recordamos la Leyenda del Beso, muy arraigada en la villa..Cuentan que la hija del señor cristiano del castillo; de una belleza extraordinaria, estaba enamorada de un príncipe árabe que tenía cercado el castillo con la intención de conquistarlo.

La madre de la doncella, que tenía poderes especiales, vigilaba constantemente a su hija.. Una noche, la madre sorprendió a los dos jóvenes besándose y levantando las manos convirtió a la pareja en dos rocas que se rozan..”Las Rocas del beso Eterno”..Que siguen eternamente enfrentadas..

Nos situamos en el centro de la aldea, muy cerca de la iglesia Matriz del año 1573, construida sobre los cimientos de otra iglesia del S. XIII.

En su interior, destaca un techo artesonado. Un tímido sol aparece tras el horizonte y nos acercamos hasta la torre Sineira o Campanario.

Subí los escalones de piedra hasta las dos campanas, que se mecían con suavidad por el viento..Sin dudar agarré la soga del badajo y golpeé con fuerza una de las campanas..Un sonido brutal se extendió, despertando el silencio por todo el valle ..

Bajé los escalones con rapidez y en breves segundos alcancé la muralla.. Una visita a Sortelha es una experiencia muy curiosa e inolvidable,,




