No es la primera vez que visito Venezia y siempre cuando llego a Mestre, hago exactamente el mismo recorrido. Atravieso el puente de la Libertad-; que me recuerda la carretera que conduce a Cádiz- Aparco en la isla artificial de Tronchetto y en la plaza de Roma subo al vaporetto que recorre el Gran Canal hasta el embarcadero de S. Marco.. Y ..empieza el espectáculo!..

Creo que Venezia junto con Amsterdam, son las dos capitales europeas más peculiares. Todo su conjunto urbano guardan una armonía y una uniformidad que difícilmente encontraremos en otra ciudad con semejantes características..

La idea de este viaje, era recorrer en dos o tres días, los seis barrios o “Sestieris” y hacer múltiples fotografías, aprovechando el excelente tiempo que disfrutábamos.. Volví hacia la Plaza de Roma envuelto en un caos de gente, maletas.. y Coches.. Esta zona ; el Sestieri de Santa Croce, es la menos conocida de la ciudad y al norte, está limitada por el Gran Canal.

Conserva algunas iglesias de interés y buenos palacios que se asoman al Gran Canal.

El nombre, le viene al barrio por la desaparecida iglesia de La Santa Croce, destruida tras la marcha de Napoleón.. Tras pasear por alguno de sus canales y observar la auténtica vida de los venecianos, llegué hasta el “sestieri” de Dorsoduro.

Es el barrio más alto de la ciudad (Dorsoduro : Cresta Dura). En él, están las facultades principales de la universidad de Venezia y en épocas lectivas, la juventud, llena los innumerables bares y tascas que se encuentran por sus calles. Continué hasta el mercado de frutas d Rialto.

Subí al puente y me entretuve un buen rato observando el trasiego de barcos, góndolas, taxis.. etc..

La tarde la dediqué a visitar la Galería de la Academia y el museo de Peggy Guggenheim. En la Galería, me recreé durante unos minutos en un cuadro que guarda un misterioso simbolismo y una serie de metáforas inquietantes..

Este cuadro; la tempestad de Giorgione, ha tenido innumerables interpretaciones a lo largo de su historia, e incluso los expertos, vacilan en muchas de sus conclusiones..

El museo de Peggy Guggenheim, atesora una enorme colección de pintura y esculturas de los mejores artistas del S. XX.

Las obras, reflejan lo mejor del Cubismo, el Impresionismo, el Surrealismo y el arte Abstracto..Etc..

Por citar algunas obras : Las formas Mecánicas de Lèger, varias del maestro Picasso, los enormes murales de Jackson Pollock y algunas esculturas situadas en el jardín: Moore, Calder, Giacometti..

Hasta una de Yoko Ono..
En dicho jardín, podemos contemplar la tumba de la famosa mecenas y las lápidas de sus numerosos perros..


Al atardecer, me senté en las escaleras de la explanada de La Salute, frente al centro de Venezia..
Era un placer escuchar el agua que movía las góndolas amarradas entre las innumerables estacas y salpicando los mármoles de la plaza..

La silueta de san Marcos se elevaba sobre los bellos palacios..

Cuando se encendieron las luces de la ciudad, dirigí mis pasos hasta la punta della Dogana.

Allí donde confluyen el Gran Canal y el largo canal de la Giudecca.(

Hoy el edificio, tras varias remodelaciones, alberga la extensa colección de obras contemporánea del François Pinault, dueño del imperio Gucci.. El edificio, de forma triangular culmina en su vértice en el Torreón. En su cúpula una gran esfera de oro simboliza a la tierra y sobre ella, una esfinge alada o diosa de la Fortuna..

Volví sobre mis pasos hasta el puente de madera de la Academia.. Estuve un buen rato en la parte central y continué mi camino hasta perderme por laberínticas y solitarias callejuelas ..

Amanece un día espléndido en Venezia y decido empezar mi ruta en el Puente de Rialto en el “Sestieri” de San Polo.

Este barrio, está en el corazón de Venezia y es el más pequeño de los seis distritos de la ciudad.

Su mercado, extendido por los alrededores del puente, es el más antiguo de la ciudad, con más de 1000 años de existencia. En él, se encuentran bellas iglesias y las dos de las escuelas más importantes de la ciudad : La Escuela de San Rocco y la de San Juan Bautista..

A través de estrechas callejuelas y puentes, me acerqué a la Iglesia de San Giacomo, considerada la más antigua de la ciudad. La fachada soporta un enorme reloj, famoso por su inexactitud y en su interior, alberga un curioso museo de instrumentos de cuerda medievales.
Tras un corto deambular por el barrio, llegué al Campo de San Polo, plaza que da nombre al sestieri. Este amplio espacio, está rodeado de bellas fachadas y durante siglos ha servido para celebrar carreras, celebraciones con animales e importantes fiestas de máscaras durante los famosos carnavales. La iglesia de San Polo atesora importantes pinturas.

Destaca el cuadro de la Ultima Cena de Tintoretto y catorce de gran tamaño que representan el Vía Crucis..
Intenté subir al campanario de la iglesia; creo que desde las alturas, es como mejor se observa una ciudad. Un señor; que adivinó mis pensamientos, me indicó que actualmente no se podía subir, pero me indicó que me acercara al Gran Canal al Fondaco dei Tedeschi.

Ante mi asombro, el señor me explicó que en su origen; allá por el S. XIII fue la sede de los comerciantes y mercaderes alemanes y que en la actualidad lo había adquirido y rehabilitado el poderoso imperio Benetton en 2006, para convertirlo en una exclusiva galería comercial. Me indicó que subiera a su impresionante terraza donde podría disfrutar de una de las mejores vistas de Venezia.. El mirador situado muy cerca del Puente de Rialto, ofrece una panorámica excepcional del Gran Canal..

Se hacía tarde para comer algo y pensé dirigirme hacia el distrito de Cannaregio. Este barrio, es el más poblado y el segundo más grande de Venezia está bañado en su zona sur por el Gran Canal y es uno de los barrios menos visitados por los viajeros. Cuenta con una calle que en verdad es el Canal de Cannaregio, que comunica el Gran Canal con la Laguna. El canal tiene sólo dos puentes; el de los tres Arcadas y el puente de las Agujas..

En Cannaregio se encuentra el gueto judío más antiguo de Europa. Paseando por un “Sotopórtego” o pasadizo bajo las casas; típico de la ciudad de Venezia, un nativo muy solícito, explicaba a un grupo de personas como la ciudad al atardecer, cerraba el gueto y señalaba los restos de las bisagras que soportaban la pesadas puertas.

En este Sestieri, se hallan las viviendas más altas de Venezia; debido a la imposibilidad de ampliar el terreno. Por ello, los judíos se vieron obligados a elevar las construcciones ..Hoy día, quedan cinco sinagogas de las nueve que tuvo el barrio en su época más floreciente.. El gueto de Venezia se creó en el S. XVI por la iglesia católica, que respetó sus prácticas religiosas y con el compromiso de su defensa ante guerras o invasiones..

Finalicé mi visita a Cannaregio con la visita a la Ca D’oro, quizás el palacio más bello y asimétrico de la ciudad.Construido en 1421 ha tenido en su historia episodios de amor y dramáticos acontecimientos..Su fachada estuvo cubierta con finas láminas de oro y es uno de los mejores balcones que miran al Gran Canal..

Ha tenido varios propietarios; entre ellos, destacan el príncipe Trubetzkoi que lo regaló a una bailarina y amante.. Ya en el S. XIX pasa a manos de Barón Franchetti; que tras años de abandono, lo restaura..En su interior guarda la colección Franchetti, de pintura, cerámica, muebles y escultura..¡Impresionante!..

Antes de finalizar mi paseo me acerqué a través del laberinto de callejuelas y canales hasta el Palacio Pantalon (S. XVI). En su fachada se encuentra el mural de Banksy del Niño Migrante..Un joven con un chaleco salvavidas que porta una bengala de humo rosa..Un nuevo icono del arte callejero.. En la actualidad, ha sido arrancado de la pared para su restauración..



