PONTE VECCHIO (FIRENZE)
La primera vez que visité Florencia, seguí las instrucciones que leí en un antiguo libro de viajes y que recomendaba comenzar en la impresionante plaza de la catedral

Continuar por la elegante Vía Calzaiuoli hasta la plaza de la Signoría. Tras recuperarse del impacto visual; ante tan bellas imágenes, pararse un buen rato ante la Loggia dei Lanzi para admirar el impresionante grupo escultórico del Rapto de las Sabinas de Giambologna y girar los ojos hasta el triunfante Perseo con la cabeza de la Medusa..

Pasar a continuación a la Galería de los Uffizi; entre esculturas y columnas, para terminar cruzando los 3 arcos del edificio de Vasari y asomarse al río Arno..

Jamás podré olvidar el impacto que sentí al mirar hacia la derecha y observar por primera vez este icono de Florencia

llamado el Ponte Vecchio..Su imagen; tan diferente a la de otros puentes, destaca por su colorido y por las pequeñas casas que sobresalen sobre los tajamares de sus dos pilares y coronadas por reducidas tejas.

Miré mi guía y me entretuve analizando algunos aspectos del puente. Destacan las ventanas del corredor de Vasari, que une el Palacio Vecchio con el Palacio Pitti.

Una visión inolvidable de un monumento único..El primitivo puente, se cree que fue construido por los romanos de madera, pero las continuas crecidas del río Arno y las sucesivas destrucciones a lo largo de la historia, impiden saber cuántos puentes han existido en total.
En el año 1222 y 1332, consta que el puente fue destruido por dos crecidas incontrolables del río.

En el año 1345, se construye; ya en piedra, el que más o menos, conocemos en la actualidad.

El puente por su situación, ha tenido siempre mucha actividad comercial, desde la Edad media se instalaron los vendedores de pescado, carniceros y artesanos del cuero y de la piel. Esto implicaba que el puente estuviera ocupado por tenderetes que producían muchos desechos malolientes; que por lo general, acababan en el río.

Los artesa de la piel lavaban y ponían en remojo durante meses las pieles bañadas en orina de caballo por lo que los olores eran difíciles de soportar.

En el Ponte Vecchio, también se situaban los barberos, zapateros, herradores y pintores que disponían de una mesa o “Banchi”; por la cual, había que pagar un impuesto..Cuando un artesano o un miembro de otro gremio no pagaba dicho impuesto, la autoridad destruía el Banchi y ya no podía vender en el puente.

.En 1565 Cosme I manda construir el Corredor de Giorgio Vasari. El genial arquitecto realizó la obra de un km aproximadamente en 5 meses para que el Duque Cosme I pudiera ir de un palacio a otro y atravesar todo el centro de Florencia y evitar las calles peligrosa cuando había revueltas y no mezclarse con el pueblo..1

El corredor comienza en la galería acristalada de los Uffizi y continúa bordeando el río Arno hasta llegar al Ponte Vecchio, donde se apoya sobre el lado izquierdo. Al finalizar el puente, tiene que rodear todo el perímetro de la Torre Mannelli, puesto que el dueño se negó a sacrificar parte de su torre para construir el corredor..Tras este rodeo, el corredor llega hasta el Palacio Pitti..El corredor sostenido sobre arcadas y con ventanas en todo el recorrido, es una galería de arte que expone una selecta colección de obras de arte de la pintura de los siglos XVII y XVIII.

En 1593 el Duque Fernando I, harto de malos olores; sustituyó estas actividades insalubres por joyeros y orfebres

Las pequeñas y ricas joyerías ofrecen delicadas creaciones hechas en oro, plata, colgantes, pulseras, relojes y pendientes con una espléndida gama de piedras preciosas como esmeraldas, diamantes o corales..Estas joyerías mantienen las tradiciones centenarias de la orfebrería Florentina.

Tras curiosear por los distintos y coquetos escaparates de los joyeros, el puente se abre por ambos lados hacia el río Arno. En este ensanche, suele haber; sobre todo por las noches, artistas callejeros y cantantes que animan el atardecer de este privilegiado entorno. Hay dos curiosidades que llaman la atención..Una es el pequeño monumento a Benvenuto Cellini; situado en un bello pedestal, con una columnata de mármol blanco y una erosionada placa dedicada en 1901 al escultor, orfebre y escritor y maestro de los orfebres por los artesanos. Estos pertenecían al mismo gremio de Cellini; que siglos antes, revolucionó el arte con sus impresionantes obras.

Otra curiosidad que permanece en un hueco en el tejado es un reloj de sol datado en el S. XIII que está apoyado sobre una pequeña columna de mármol y compuesto por un recipiente cóncavo de mármol donde el “Gnomon” se refleja marcando las horas. La curiosidad de este reloj es que marca las horas “Canónicas”; que son las dedicadas por los religiosos para rezar..Estas horas son : (00, 3, 6, 9, 12, 15, 18 y 21).

La tarde empezaba a decaer y muchos jóvenes se iban acercando al puente para ver el atardecer y escuchar a un joven guitarrista interpretar una de las canciones más bonitas de la historia, creada por Bob Dylan y que pregunta el “porqué” de las guerras, la paz y la libertad. La canción repite un estribillo que contesta : La respuesta, amigo mío.. Está en el viento...

Algo más tarde, caminé por la ribera del río hasta llegar a la torre de San Niccolo y por varias escaleras y fuentes subí hasta la Piazzale Michelangelo..

El puente; bellamente iluminado por la luz del atardecer, permitía escuchar levemente la música dedicada a un abundante público que abarrotaba la parte central detrás de los grandes arcos..

Ya en la plaza Michelangelo y tras asomarme a los miradores con alucinantes vistas de la ciudad, me senté bajo la estatua de David y leí en mi guía un artículo sobre la devastadora inundación de Florencia del 4 de noviembre año 1966. Todo empezó con unas lluvias torrenciales que asolaron la Toscana, acompañadas de un ciclón de gran potencia que provocó el desbordamiento del río Arno y que causó gravísimos daños al patrimonio de la ciudad..

Las tiendas del Ponte Vecchio fueron totalmente destruidas y los sótanos de la Galería de los Uffizi quedaron sumergidos bajo más de 2 m de agua, afectando a más de 8.000 obras del Renacimiento allí depositadas. La ciudad quedó ocupada por el fango.. El caos, siendo la parte más afectada la zona de la Santa Croce, que quedó bajo 5 m de agua..

Este desbordamiento destruyó infinidad de obras de arte. Una de las más afectadas fue el Crucifijo de Cimabué, que perdió casi el 60% de su pintura y que tras complicadas restauraciones se expone en la Basílica de la Santa Croce de Florencia.

El Ponte Vecchio fue el único puente de Florencia que no se bombardeó en la 2ª Guerra Mundial..Existen muchas teorías sobre por qué no fue destruido en la contienda.. Unas son más creíbles que otras.. Cuentan que Hitler quedó muy impresionado en su visita en 1939 y al ordenar bombardear la ciudad, excluyó al preciado puente..

Otras cuentan que un tal Burgassi; disminuido físico, era el encargado de cerrar los comercios de los joyeros al anochecer y al enterarse que habían colocado numerosas bombas en el puente, una noche las desactivó..Otra es la historia del cónsul alemán en Florencia Gerhard Wolf, que; en compensación al trato recibido por los florentinos, evitó la voladura del puente. En agradecimiento, le nombraron ciudadano de honor en 1955 y tiene una placa de mármol en el puente desde el 2007.
Me acerqué a la balaustrada para ver la ciudad y la visión a estas horas, era espectacular. Florencia parecía descansar del trasiego diario e invitaba a pasear y perderte por sus tranquilas horas de la noche..Sin dudar; tras un buen rato entretenido observando la ciudad, bajé por las solitarias escaleras para volver al puente Vecchio y terminar la jornada con buena música, junto al monumento de Cellini..

Existen en Europa varios puentes que también poseen construcciones o casas sobre su calzada..En Venecia destaca el Puente de Rialto; el más antiguo de los 4 que cruzan el Gran Canal y durante siglos, la zona económica más importante de la ciudad. Se construye en 1591 con dos rampas que se cruzan en el centro en un pórtico central. Está situado sobre 600 pilotes de madera..

Otro puente muy curiosos es el Pont des Marchands en la región de Occitania en Narbonne. Construido por los romanos en el S. I a. C. para cruzar el Canal de la Robine en el recorrido de la Vía Domitia en el trayecto de Italia a España. Está flanqueado por dos hileras de casas de vivos colores. En su origen, tuvo 7 arcos, de los cuales sólo queda uno..El puente fusiona el legado romano con el desarrollo de la ciudad en la edad media..

Damos un salto en el mapa y nos trasladamos a Bath, en Inglaterra, donde se encuentra el Puente de Pulteney, sobre el río Avon. Se construye en 1773 con un elegante diseño Palladiano e integrado a la perfección en el conjunto Georgiano de la ciudad. Desde la parte alta del puente se contempla una excelente vista de la ciudad y su armónica arquitectura. En sus galerías se vemos numerosas tiendas, restaurantes, cafeterías, floristerías, tiendas de música..etc. Algunos de estos locales mantienen una estética “Vintage” y ofrecen muchas curiosidades y valiosas antigüedades..

Nos trasladamos desde Inglaterra hasta la Bretaña Francesa para dirigirnos hasta Landerneau y admirar el histórico y bello Puente de Rohan en la desembocadura el río Elorn. El puente construido en el S. XVI, sustituyendo a otro de madera del S. XIV y en su origen tuvo un molino, varias tiendas, una pescadería y una capilla. A partir del S. XVII se comienzan a construir las casas que le dieron mucho encanto a todo el conjunto.El Puente de Rohan es un símbolo de Landerneau y un lugar apropiado para visitar o sentarse en alguna de sus cafeterías más cercanas..



