Salimos de la elegante ciudad de Burdeos y tras una parada en la ciudad de los vinos de Saint-Émilion, nos dirigimos hacia el Perigord; en concreto hasta Sarlat..La carretera desde Burdeos hasta Sarlat-le-Canéda está rodeada en gran parte por los viñedos que han hecho famosa esta zona por sus vinos.

Entramos en el departamento de Dordoña y bajamos hasta Bergerac para encontrarnos con el precioso río Dordoña, que baña gran parte del Perigord.. Pienso que Francia, España e Italia son los tres países más completos de Europa.

No sólo por sus bellezas naturales, monumentos y ciudades, sino por la variedad tan diferentes de culturas, lenguas, comidas y costumbres..

Cuando conoces bien este país, notas las enormes diferencias que existen entre los habitantes de la Provenza o los de la Bretaña.. O los habitantes de Normandía con los alpinos.. Ahora voy a recorrer por segunda vez, una parte de este país que ofrece a los viajeros una naturaleza brillante y unos pueblos encantadores.

Sarla-le-Canéda es el centro del Perigord Negro y una de las pocas ciudades medievales con más de 60 monumentos protegidos

Es indiscutible.. Sarlat sorprende..Sarlat ha sabido conservar entre sus callejuelas mansiones góticos y palacios renacentistas, escondidos por muchos de los rincones de la ciudad.

El centro está rodeado por Bulevares y dos de sus plazas se unen a través de la Rue de la République, la calle más comercial y turística de la ciudad.

Las plazas se llenan de puestos donde se ofrece todo tipo de alimentos, quesos, panes, patés, dulces, especies, aceitunas, vinos…

la lista sería interminable y se completa de una extensa variedad de productos artesanales y frutas y verduras recién traídas del campo…

Empecé mi recorrido por la parte trasera de la catedral, junto al mirador que te permite ver la ciudad desde otra perspectiva.

Muy cerca, se encuentra La Linterna de los Muertos, un edificio redondo rematado por unas pequeñas oquedades. Estas torres; siempre estaban encendidas y señalaban el lugar de los Camposantos o de los monumentos religiosos..

Me dirigí hacia la calle central que se encontraba en plena ebullición tanto de personas, como de espectáculos al aire libre, de una diversidad asombrosa..

Pienso que no hay en ninguna ciudad europea tanta variedad de espectáculos callejeros durante todo el día..(Foto 13)Me entretuve un buen rato observando a mimos, cantantes, equilibristas, grupos de músicos..

Entré en la desacralizada iglesia de Santa María hoy convertida en un mercado artesanal cubierto.

Hay multitud de puestos repleto de patés, alimentos relacionados con el pato, especies, quesos etc… Antes de abandonar el recinto, subí en un ascensor panorámico que te eleva a las alturas por su esbelto campanario.

Las vistas son increíbles y puedes hacerte una perfecta idea de la fisonomía de la ciudad.. Cerca, se encuentra la plaza de las ocas.

Hace años se celebraba en dicha plaza el mercado de dichas aves y para recordarlo, hay varias ocas de bronce que hacen las delicias de los más jóvenes, pues es difícil que no esté rodeada de ellos..Muy cerca, está la estatua de bronce de Badaud “el Mirón”, un espectador relajado que observa el espíritu animado de la ciudad..

Paseé sin rumbo durante el resto de la tarde y finalicé mi jornada sentado en una de las terrazas de la plaza de la “Liberté”, el centro de la villa.

La animación iba en aumento y varios grupos de artistas se situaban por las esquinas para comenzar sus variados espectáculos..Al llegar la noche, las luces de la plaza se apagaron.

Una pareja de malabaristas nos amenizó con sus divertidos números de habilidades diversas. El público; muy entusiasmado y participativo, llenó en algunos minutos la plaza para disfrutar del espectáculo.

Hace calor, pero la noche es espléndida y sorprendente..Me senté junto un grupo de jóvenes y durante un buen rato, disfruté del simpático espectáculo

Al finalizar, la mayoría de la gente se retiró y el centro quedó casi desierto..Calles empedradas, casas de piedra, tejados de pizarra..Y la luna allá en lo alto vigilando la noche…




