Camino de Perugia, nos acercamos al bello lago de Trasimeno. Un lugar de gran belleza natural y rodeado de curiosos pueblos en sus riberas. El lago es famoso desde la antigüedad, por ser el escenario de una batalla muy cruenta entre el Cartaginés Anibal y las tropas romanas durante la 2ª guerra Púnica..La batalla se celebró en el año 217 a. C. con la victoria cartaginesa, tras dejar a más de 15.000 soldados romanos muertos.

Llegamos a Perugia; rodeada de murallas y situada en una colina en el Valle del Tíber. Perugia es una famosa ciudad universitaria rodeada de una bella naturaleza y amante del chocolate, como lo demuestra la famosa fiesta anual de Eurochocolate, que se celebra todos los años..

Salimos del albergue para dar una vuelta por la ciudad; que por su situación, tiene el centro histórico más elevado del resto de la ciudad. Hay 3 formas de acceder a la parte alta : En un pequeño tren de cremallera, por escaleras mecánicas o paseando hasta la Porta San Giacomo,

Nosotros subimos andando por interminables escaleras escondidas entre casas y calles empedradas. que esconden bellos rincones..Llama la atención la altura de muchas de las viviendas con 6 o 7 pisos apiñadas y algunas de complicado acceso.

Seguimos hasta la carretera bordeando la ciudad hasta uno de sus extremos; pasamos las escaleras mecánicas y nos acercamos hasta la Plaza de San Francisco.

El oratorio de San Bernardino es el monumento Renacentista más destacado de la ciudad, construido en 1452, conserva una fachada de delicada policromía y cubierta de relieves. La fachada muestra 5 escenas de la vida del santo rodeado de músicos o ángeles. El interior conserva a un sarcófago del S. IV con escenas grabadas del Antiguo Testamento. Junto al oratorio, se encuentra la Basílica de San Francisco al Prato, edificada en el S. XIII ..En años posteriores y por problemas del terreno, perdió sus dos campanarios (medieval y barroco). En el S. XX; tras años de abandono, se restauró la fachada y las obras de arte se repartieron entre diferentes museos; entre ellas, destaca una coronación de la Virgen de Rafael..

El Corso Vannucci es la calle más elegante y animada de Perugia. Su trazado coincide con el “Cardo” romano o calle perpendicular al Decumanus en las ciudades romanas. La calle; comienza en la Plaza de Italia y finaliza en la Plaza IV de Noviembre, donde podemos admirar la catedral de San Lorenzo. con destacados mármoles rosados.

En el centro de la plaza, destaca la Fontana Maggiore de los geniales hermanos Pisano, del S. XIII. Realizada en piedra de Asís con dos pilas poligonales concéntricas y rematada con una menor de Bronce. Los paneles representan los 12 meses del año y los símbolos del zodíaco, en una representación compleja, cargada de alegorías..La obra se completa, gracias al maestro fontanero Boninsegna, que logró traer el agua desde los montes cercanos hasta la plaza..

Al otro lado de la plaza, vemos el Palazzo dei Priori, símbolo del poder del municipio en la Edad Media. El edificio se construye en 1293 de estilo Gótico. Hoy alberga la Galería nacional de Umbría, con obras que abarcan desde la Edad Media hasta el Renacimiento.

Destaca la Sala de los Notarios, con 8 arcos de medio punto, decorados profusamente con pinturas y que representan historias y leyendas, alternadas con escudos de armas.

Nos movimos por las calles medievales con constantes escaleras que conectan la ciudad. Perugia está rodeada por dos murallas; una Etrusca y otra más amplia medieval que rodean el casco histórico en la zona alta de la ciudad.

El casco histórico de Perugia; del S. XIV es de los más valorados de Italia por su conservación y belleza. Nos acercamos hasta la Basílica Gótica de San Domenico, con un bello claustro con dos hileras de arcos y columnas; hoy sede del Museo Arqueológico Nacional de Umbría.

Seguimos hasta la plaza Matteotti con dos palacios importantes; el palacio de la Universidad del S.XV y el del Capitano del Popolo..Volvimos a la Plaza IV de Noviembre para leer la información que disponíamos de nuestra siguiente visita : La Rocca Paolina

La fortaleza ciclópea de la Rocca Paulina del S.XVI, se sitúa en el centro histórico de Perugia.

En la actualidad, lo más llamativo de la construcción son sus pasadizos subterráneos a los que se accede por la Etrusca Porta Marzia. En 1540 con la idea de recaudar más dinero para financiar las guerras religiosas en Tierra Santa, el papa Pablo III, impone a los ciudadanos de Perugia un elevado impuesto al comercio de la sal.

Este impuesto, provocó graves enfrentamientos entre los habitantes de Perugia y el odiado poder papal.

Ante la situación de peligro, el papa ordena edificar a Antonio Sangallo el Joven; un famoso arquitecto militar una fortaleza inexpugnable, para lo que fue necesario demoler gran parte de la zona medieval..

La fortaleza no fue habitada, pero permaneció bajo el poder papal hasta 1860. Tras esta fecha, Perugia se anexiona al reino de Italia y los habitantes de Perugia; que odiaban la fortaleza, la destruyen.

Los enormes sótanos de la fortaleza; ya restaurados, se visitan en una experiencia curiosa y que nos traslada; por sus características a le época medieval.

Pasear por estas singulares calles llenas de encanto es una experiencia única en una ciudad encantadora.

Hoy es uno de los atractivos de Perugia y contiene salas dedicadas a exposiciones y actos culturales..



