Teníamos dos opciones de visitas fuera de la ciudad de Cracovia : Campo de concentración de Auschwitz o las minas de sal de Wieliczka.. Sin duda, elegimos las minas de sal..

La mina de Wieliczka y la de Bochnia; ambas en Polonia, son las más antiguas del mundo. Las dos están declaradas Patrimonio de la Humanidad (1978 y 2010).. El uso de la sal es conocido desde la antigüedad, se obtenía de los manantiales salados y esa salmuera utilizada desde la antigüedad, con los años se fue agotando. A partir de aquí, se comenzó a excavar para extraer el agua salada que a continuación de hervía en cuencos de hierro y por evaporación, eliminar el agua.

Estas excavaciones se extendieron como único medio de obtener la sal. Años más tarde, en una de las excavaciones se descubren grandes depósitos de sal Gema muy cerca de Cracovia, este gran descubrimiento fue una gran revolución y la mina se convirtió; a partir de entonces, en una industria muy poderosa para la ciudad desde el S. XIII. El gran impulsor del desarrollo de la Mina fue el rey Casimiro III el Grande (1333-1370) que dotó a la mina de todos los medios de la época para trabajar en las profundidades. Esto fue posible, por los altos ingresos que producía la sal.

El Rey vigiló personalmente el trabajo para el buen funcionamiento y aprovechamiento del preciado bien.. Gracias a estos ingresos se funda la primera Universidad de Cracovia. El rey era consciente de la necesidad de tener a personas instruidas, abogados y letrados que supieran administrar y organizar bien el país y obtuvo el permiso papal para fundar la universidad.

Se calcula que un siglo más tarde, se obtenían más de 7000 toneladas de sal, gracias a los casi 400 trabajadores que llegó a tener la explotación. En el S. XV, la fama de la mina hizo que llegasen a ella los primeros “curiosos”, entre ellos, destaca Nicolás Copérnico. En la actualidad, una de las habitaciones de la mina, lleva su nombre y una gran estatua de sal preside la sala..

El trabajo en la mina dejó de ser estacional y se extendió a todo el año. En los siglos posteriores se realizan los primeros trabajos cartográficos de la mina y se llega hasta el tercer nivel.

Ya en el S. XVIII solo se producía sal en la mina y se abandonan la obtención de sal por medio de la salmuera.

En este siglo Polonia queda controlada por tres países : Rusia, Prusia y Austria. La mina queda bajo el poder de los Habsburgo que siguen aprovechando los beneficios de la mina y construyen el primer ferrocarril dentro de la mina.

Tras la primera guerra mundial, la mina vuelve a las manos del estado polaco y su producción llega a máximo nivel de volumen de toneladas.

Gracias a su fama, cada vez son más las personas famosas, empresarios e intelectuales que se interesan por conocer la mina..

Durante la segunda guerra mundial, los nazis utilizaron la mina como almacén y fábrica para producir armamentos con mano de obra judía..

En los 9 siglos de existencia, se han perforado 26 pozos, más de 2000 cámaras excavadas y 330 km de galerías repartidas en 9 niveles.

A mediados del S. XX se deja de sacar sal gema de la mina y en 1978 tras la declaración de la Mina como Patrimonio de la Humanidad, Las autoridades se dan cuenta que la mina es un monumento grandioso de la humanidad y cesa totalmente la producción de sal de forma industrial..

Hoy la mina es una atracción turística de primer orden que recibe al año más de 2.000.000 de visitantes.

Para visitar la mina iremos desde el aparcamiento hasta el punto de encuentro donde nos espera el guía. Acto seguido se bajan 380 escalones para hacer un recorrido de 3 km en 2:30 horas. La visita llega hasta el tercer nivel, a unos 140m bajo tierra..

En la visita, se recorren 22 estancias o cámaras, grandes sala con lámparas de sal, capillas, lagos subterráneos de aguas esmeraldas con una profundidad de 9m.

También vemos, máquinas, herramientas de la época, y hermosos bajorrelieves. Destaca el de la Santa Cena.

Lo más impresionante es la capilla de Santa Kinga o catedral, de una grandiosidad y tamaños descomunales (54m), adornadas con artísticas lámparas de sal, estatuas y una variedad de relieves “salinos”, que recrean la historia de las minas.

La visita es muy curiosa e instructiva, tras recorrer un itinerario por las diversas salas, galerías, entramados gigantes de madera y hasta una sala de conciertos.

Llama la atención la cantidad de capillas que existen en la mina. Es debido a la religiosidad de los mineros polacos..

La mina llegó a tener 40 capillas, aunque sólo se conservan 26.. La escultura de sal del papa Juan Pablo II es el único monumento realizado en el mundo en un solo bloque de sal..

Al final de la visita, se sube a la superficie en uno de los ascensores originales de los mineros..



