Un caluroso día de verano muy temprano, abandonamos la histórica llanura de Tesalia donde según la leyenda, Jason y los Argonautas comenzaron la búsqueda del Vellocino de oro.. Nosotros recorrimos y subimos a varios de los Monasterios de Meteora, elevados en altísimas rocas y con complicados accesos..Sin duda, uno de los lugares de Grecia más espectaculares..

Nos dirigimos hacia el sur hasta Itéa, en el golfo de Corinto; llamado antiguamente Golfo de Lepanto, escenario en el año 1571 de la célebre batalla de nuestra marina contra los Turcos.. Seguimos hasta Delfos donde nos alojamos en una pensión llamada Sun View. Nuestra habitación disponía de un balcón con una alucinante vista sobre uno de los olivares más extensos del mundo, un bosque impresionante que se perdía en la lejanía en la ciudad de Itéa, ya en el Golfo de Lepanto..

Delfos está situado en las laderas del monte Parnaso que ha simbolizado durante siglos la patria de los poetas, la morada de las Musas y del dios Apolo.. Su primer asentamiento está datado a finales de la Edad de Bronce, aunque su fama y esplendor se sitúa en el año 800 a de C., cuando su famoso Oráculo extendió su poder fuera de las fronteras griegas.

El oráculo de Delfos era un extenso recinto sagrado consagrado al dios Apolo. En el acceso al templo, estaba grabada la siguiente frase : “γνῶθι σεαυτόν”(Conócete a ti mismo)..

Para la cultura griega era el centro del mundo. Las predicciones que allí se hacían, tenían una gran influencia en las decisiones de los dirigentes y en el público en general.. La encargada de las predicciones era la Pitonisa, una mujer entregada durante toda su vida al santuario. En la época de mayor afluencia de público, el Santuario llegó a tener hasta tres Pitonisas.

La ceremonia del Oráculo se hacía una vez al mes. A la ceremonia acudía gran cantidad de público de todos los estratos sociales.

En primer lugar, la gente se purificaba en las fuentes y comenzaban una peregrinación por la Vía Sacra, donde se encontraban los tesoros, que eran pequeños templos donde se guardaban las ofrendas, exvotos y donaciones que daban los peregrinos.

Destacan los tesoros de Tebas, Atenas, Corinto y Massalia. Luego se realizaban los sacrificios, tras los cuales se abonaban las tarifas para poder ser atendidos por la Pitonisa.. La función principal del oráculo, no era predecir el futuro, más bien se dedicaba a ratificar leyes, aprobar la fundación de nuevas ciudades, consejos divinos.etc.. El solicitante entraba con la pitonisa en la cripta del templo, mientras bebía agua de las fuentes sagradas y masticaba hojas de laurel hasta entrar en éxtasis..(Sugestión?, Drogas?)..

Si su respuesta era ininteligible, el profeta las interpretaba..Tras la consulta, se le daba al peregrino una respuesta en verso con la interpretación realizada por el oráculo..
Las guerras y la inseguridad por toda la zona, fue la causante de la decadencia del Oráculo. La muerte de Alejandro Magno aumentó el declive que se mantuvo hasta la llegada del emperador romano Teodosio. En el año 390 prohíbe definitivamente los oráculos que sucumben ante la llegada del Cristianismo..

Tras siglos de abandono Delfos desapareció y se ocultó durante siglos. Sobre sus ruinas se construyó la ciudad de Kastri y hasta finales del S. XIX es cuando comienza la “Gran Excavación”..
Las obras sufrieron atrasos por las protestas de los propietarios de los terrenos que por fin en 1892 ceden y comienza una de las obras más imponentes de la arqueología realizadas en el mundo. En sucesivos años cientos de obreros en largas jornadas fueron desenterrando y recomponiendo el antiguo esplendor del yacimiento.

Desde 1892 hasta 1901 fueron apareciendo el Altar de Quios, el Tesoro de los Atenienses, el tesoro de Sición, la estatua de Antinoo; amante de Adriano, el teatro, el Gimnassio, el Estadio y la terraza inferior con el famoso Tholos..En la excavación desenterraron unas 10.000 inscripciones y numerosas estatuas, entre ellas; destaca el impresionante Auriga, una obra excepcional de una gran belleza..

Hoy día, visitar Delfos es una inolvidable experiencia para cualquier amante de la cultura Griega, cargada de mitos y leyendas..Y no es difícil; cuando nos encontramos allí, imaginar este recinto en sus años de gloria plagado de peregrinos ávidos de respuestas rodeado de vapores misteriosos y expectantes ante las respuestas de las Pitonisas..

Desde que entramos en el recinto, las milenarias piedras de la Vía Sacra te conducen a los dos recintos arqueológicos más importantes. El yacimiento más extenso tiene como centro el impresionante Templo de Apolo, en cuyo interior se encontraban las pitonisas.

Desde el pórtico de entrada hasta el templo, recorremos la Vía Sacra; en ella, se suceden los pequeños edificios de los tesoros, destacando entre ellos por su estado y belleza el de los Atenienses.

Cerca del templo se encuentra el Buleuterion o edificio donde se reunían los numerosos miembros del consejo.
Si seguimos ascendiendo por la ladera del monte Parnaso, llegamos hasta el Teatro construido en el S. IV a.C..

Su ubicación permite tener una impresionante vista de todo el Santuario y del valle. El teatro ofrecía espectáculos musicales, teatrales y sede de los juegos Píticos..En su origen tenía 35 filas de asientos para unas 5.000 personas..
Subimos hasta el Estadio situado en la parte más alta del Santuario.

Su estado de conservación es excelente y conserva gran parte de las gradas acomodadas a la pendiente de la montaña. Se construyó en el S. V a. de C. con unas medidas de 177,55m de largo por 25,5 m de ancho. Su capacidad era de 7.000 personas.. En el estadio se realizaban las pruebas físicas de los famosos juegos Píticos.. En la actualidad muchos de los visitantes lo atraviesan corriendo de un extremo a otro.. Nosotros; para no ser menos, también nos imaginamos el estadio en su esplendor y entre un gran bullicio corrimos de una punta a otra de la pista como lo hacían los atletas de la antigüedad…




