Pasear por Trancoso es un viaje al pasado, pues es una de las villas históricas mejor conservada de Portugal. Su casco histórico es un conjunto de calles empedradas con casas de piedra rodeadas de las antiguas murallas.

Estas guardan los secretos de las continuas historias de luchas estratégicas para defenderse de los envites que venían del otro lado de la Raya o frontera española.

Trancoso fue una ciudad que acogió a una importante comunidad judía, asentada en la villa desde finales del S. XIII. Hoy día vemos su huella en el Centro de Interpretación de la Cultura Judía Isaac Cardoso, junto a la sinagoga o en la casa del Gato Preto, con símbolos judíos en su fachada.

Entramos en la aldea por la majestuosa puerta del Rey. Está defendida por dos fuertes torres y en medio sobre la entrada se sitúa el Blasón de piedra con las armas de la ciudad.

La puerta es un homenaje a D. Dinis, que en Trancoso celebro su matrimonio con Isabel de Aragón y creó la feria Franca o de San Bartolomé, que en la actualidad se sigue celebrando en Agosto de cada año. La rua da Corredoura nos conduce hasta la iglesia de San Pedro.

Es de origen medieval, aunque su aspecto actual corresponde al S. XVIII. La iglesia es de una sola nave, con capilla Mayor y Torre con un airoso campanario. En la fachada están representados los símbolos de San Pedro, las dos llaves y la Tiara papal. En el interior, se encuentra el mausoleo de Gonçalo Bandarra, poeta místico y visionario que nació y vivió en Trancoso en el S. XVI.

Fue zapatero y se proclamó poeta de un Imperio nacido tras la unión de cristianos y judíos en una sola unidad. Escribió libros de carácter mesiánico y juzgado por la Inquisición que prohibió sus libros.. Delante de la iglesia, está situado el Pelourinho, uno de los más antiguos de Portugal, es del S. XVI y está rematado por una jaula coronada. Muy cerca se encuentra la iglesia de Santa María, erigida en el S. XII, es una de las iglesias más antiguas de Trancoso. Su aspecto actual es el resultado de una restauración del S.XVIII.

Delante de la iglesia está plantado desde hace 120 años un hermoso Tilo; catalogado como árbol de interés público. Tiene 4 m de diámetro en su base y unos 22m de altura. El Palacio Ducal de Trancoso conserva sólo su fachada y se construyó en el S. XVIII. Es curioso que nunca fue habitado por un conde, sino por el Vizconde D. Jacinto Lopes de Costa Tavares. En su fachada, conserva el escudo familiar.

El Castillo, sus murallas y puertas son uno de los alicientes más atractivos de Trancoso. El castillo es del S. X y de origen musulmán y conquistado en el S. XIII por D. Dinis que lo reformó y mandó construir sus murallas.

Tiene un gran patio de armas , rodeado de 5 torres cuadrangulares y adosadas por el exterior y una torre de Homenaje de estilo mozárabe algo más estrecha en su parte superior.

La puerta de entrada está rematada un arco de Herradura. Las murallas están atravesadas por varias puertas de acceso a la fortaleza; entre ellas, destacan la Porta do Prado, con dos estancias interiores usadas como defensa y para el cobro de Portazgos.

La puerta de Boeirinho, usada cuando estaban cerradas el resto de puertas o la de la Traición, en la parte más abrupta de la fortaleza, para salir de una forma discreta..En otra de las puertas, en la de Carvalho, cuenta la leyenda que una noche un soldado aburrido, quiso hacer una alto de valentía y salió de las murallas de madrugada para arrebatar a los musulmanes su Bandera.. Al querer entrar de nuevo en el castillo, sus compañeros vigilantes al observar la bandera árabe, pensaron que era el enemigo y cerraron todos los accesos..El joven, llamado João Tição, gritó al verse rodeado: “¡Salta caballo!¡Que muera el hombre y permanezca su fama”.. El valiente soldado murió a manos de los árabes, tras lanzar dentro del castillo la bandera..Y.. permaneció su fama..

Al finalizar el paseo por las murallas, llegamos a las Tumbas Antropomorfas, cerca de la puerta do Prado. Las tumbas fueron excavadas en la roca entre los siglos VIII al XII y se cree que fueron realizadas por los Visigodos que habitaban la península antes de la llegada de los musulmanes. Terminada nuestra visita, fuimos a comer a un sitio recomendado por un lugareño situado tras la puerta del Rey..Comimos un excelente Bacalao frito regado con un buen vino de la tierra..

LINHARES DE BEIRA
Está situada en un cerro privilegiado al norte de la Sierra de la Estrella. Esta característica ha sido el motivo de ser una aldea muy codiciada desde la antigüedad por romanos, árabes y visigodos.

Su origen fue un Castro de Lusitanos hasta el S. XII cuando el rey Afonso Henriques, primer rey de Portugal y años más tarde D. Dinis, construyen su impresionante castillo. Durante siglos, ha soportado continuas batallas contra Leoneses y Castellanos hasta que llegó la paz en la península. Este hecho, marcó la decadencia de la aldea.

El Castillo está dotado de dos recintos amurallados; uno para la defensa militar y otro para proteger a los habitantes de la aldea.

Consta de una torre de homenaje rectangular y algo más separada la torre del reloj. Durante todo el recorrido de las murallas, se extienden los adarves o caminos de ronda.

Desde ellos, se obtienen unas buenas panorámicas de los alrededores del castillo.El castillo es Monumento Nacional desde 1922.

Bajamos para la aldea hasta el largo del Pelourinho o Picota, un monumento muy común en las aldeas portuguesas. Este e del S. XVI con ornamentación Manuelina y con un Astrolabio esférico rematado con una cruz.

La picota se usaba para castigoi públicos o para demostrar cada ayuntamiento que en esa localidad había que respetar las leyes. La Picota de Linhares está levantada sobre tres grandes escalones de granito. Justo al lado se encuentra la antigua cárcel medieval.

En nuestro paseo por la aldea encontramos varias ventanas de rasgos Manuelinos.

Estas ventanas; muchas del estilo gótico tardío portugués, tienen características del arte Luso y Mudéjar y con muchos elementos cargados de simbología.

Paramos en la plaza de la Misericordia ante la casa solariega de Corte Real, edificio del S. XVIII con un bello remate y escudo central. Estuvo muchos años abandonado hasta que ha sido restaurado y convertido en un hotel.

Muy cerca del castillo está La iglesia Matriz, una iglesia románica del S. XII, aunque su aspecto actual es del S. XVII. El altar mayor en madera dorada con una especie de trono y arquivoltas concéntricas muy decoradas del estilo barroco.

Terminamos nuestra visita en la Calzada Romana. Este trozo pertenece a la Vía de la Estrella que partía de Merida hasta Braga.

Está formada de bloques rectangulares de granito y tiene una longitud de 1300m. Y una anchura de 4m..




