Tras pasar unos días intensos en Ámsterdam, decidimos dar una escapada para pasar un día en Haarlem y Delft. Muy temprano abandonamos por un día una de las ciudades más espectaculares de Europa y nos acercamos hasta Haarlem a unos 20 km de distancia.

Haarlem está situada en la provincia de Holanda Septentrional y su cercanía de Ámsterdam la ha perjudicado en el número de visitantes; aunque cuando se visita, vemos que posee un rico patrimonio cultural, muy variados monumentos y una historia muy intensa llena de asedios, grandes incendios y fuertes epidemias..Hoy es una ciudad alegre, donde se produce una exquisita cerveza (Llegó a tener más de 50 fábricas de cerveza) y un culto a una de las flores más valoradas: El Tulipán..

Nos dirigimos directamente a la Grote Markt, centro de la ciudad y para muchos la plaza más bonita de los Países Bajos y donde se concentran muchos de los valiosos edificios de Haarlem. La Iglesia de San Bavón, históricamente la catedral de Haarlem hasta la reforma, se edificó en 1370 de estilo Gótico de Brabante, tiene tres naves y un curioso techo de madera, en su impresionante órgano construido por Christian Müller en 1735 (30m de altura y 5000 tubos). Interpretaron sus obras Mozart y Handel..

Seguimos por la plaza hasta ayuntamiento edificado sobre las ruinas del antiguo castillo, destruido por un incendio en el S, XIV. Hoy día, se usa para recepciones y contiene un curioso museo, un mirador estratégico sobre la plaza y unas desagradables mazmorras. Nuestro paseo nos acercó hasta el museo de Frans Hals. Aunque el genial pintor nació en Amberes en 1580. A causa de la conquista de la ciudad por las tropas españolas en 1584 durante la guerra de los 80 años, toda la familia huyó a Haarlem, donde el pintor viviría el resto de su vida. Hals es el mayor representante de la escuela Barroca holandesa. Practicó el arte del retrato con maestría y una interpretación de la luz y el color insuperables..

El museo contiene la mayor colección de obras de Frans Hals del mundo y un importante conjunto de paisajes y retratos del S. XVII. El museo ofrece una extensa variedad de arte moderno y contemporáneo con esculturas, pinturas, cerámicas y fotografías..Buscamos en nuestro mapa el Hofjes más cercano y nos dirigimos para conocerlo. Los Hofjes o patios es una costumbre exclusiva de Holanda. Los patios más antiguos están datados en el S. XIV y en su origen estaban construidos alrededor de un jardín interior y financiados por personajes adinerados para albergar a personas mayores; por lo general mujeres, viudas, a personas con relación con el clero o los gremios.. Sin duda son remansos de paz y algunos de gran belleza..En la actualidad, los Hofjes que existen, siguen habitados .

Caminamos por el paseo que bordea el río Spaarme hasta el viejo Molino de Adriaan. El molino está situado a orillas del río Spaarne y se edificó en 1779. Durante más de 150 años se utilizó para moler el grano, turba y otros materiales. A principios del S. XX su utilidad quedó muy reducida e intentaron demolerlo.. Gracias a la Sociedad de Molinos de Holanda, se evitó su desaparición. En el año 1932 un incendio convirtió el molino en escombros.. Tras muchos años de espera y por falta de financiación hasta 2002 no fue restaurado y abierto al público como un museo dedicado a la historia de los molinos holandeses.

Hoy es una de las imágenes más fotografiadas de Haarlem y un buen belvedere para observar la ciudad.
Antes de Marchar hacia Delft, dimos un gran paseo hasta la catedral católica de San Bavón. Esta catedral sustituye a la antigua catedral que en 1578 durante el asedio de la ciudad, se convirtió al protestantismo. Se construye entre 1895 y 1930 con unas proporciones respetables y un estilo Neorrománico, destacan varias torres cónicas y una cúpula mayor central de cobre verde.

En el trayecto hasta Delft, se aprecia la importancia del agua y la cantidad de obras hechas por el hombre para controlar y distribuir el líquido elemento a las necesidades del país. Atravesamos en nuestro recorrido multitud de canales, pequeños lagos, diques..etc. Hasta entrar en la ciudad de Delft.

Delft está situada en el sur de Holanda, es una ciudad atravesada por canales y muy famosa por su afamada cerámica azul y blanca. Su origen se sitúa en el S. XIII, con una vinculación con la Casa de Orange. Delft fue muy importante en la historia de los Países Bajos, Guillermo de Orange fue el protagonista de la rebelión contra Felipe II de España y que finalizó con el nacimiento de los Países Bajos. Delf fue la capital durante unos años..

La Edad de oro de la ciudad llegará en el S. XVII con la gran expansión de su industria cerámica.. Delft está rodeada de canales y tenía 8 puertas para entrar en la ciudad. En la actualidad sólo una de ellas se conserva. La Oostpoort o puerta oriental data de 1400 de estilo Gótico y con dos torres afiladas muy elevadas y muy bellas..Es curioso que el edificio tiene una puerta de tierra y una puerta de agua.. Las puertas conectadas a las murallas y los canales, formaban una defensa importante ante los ataques enemigos a la ciudad. La puerta ha sido por su entorno pintoresco la causante de inspirar a numerosos poetas y pintores..

La Grotte Markt o plaza del mercado es el centro de la ciudad y donde se concentran varios monumentos importantes de la ciudad. Es una de las plazas más grandes de Europa y la zona más alta de Delft. En ella, se celebran multitud de actividades, festivales y mercados tradicionales. En el año 2004 fue profundamente estructurada, eliminando la circulación de vehículos, reorganizando su mobiliario y reubicando sus terrazas.

Su función como plaza de Mercado es fundamental desde el S. XII. Los jueves desde las 9 horas la plaza se llena de puestos de ropa, comidas, especialidades y arte. Muy cerca de la Grote Markt, también los jueves, se instala el mercado de flores, una de las imágenes más coloridas de Delft. Hay que destacar el importante mercado de arte que se celebra los sábados con interesantes antigüedades ..

La plaza la preside por un lado la Nieuwe Kerk o iglesia nueva y por el opuesto el ayuntamiento. La iglesia destaca por ser la Cripta Real; en ella, se encuentra el mausoleo de Guillermo de Orange y la cripta de la Casa Real. Llama la atención su esbelta torre con vistas excepcionales de la ciudad. Allí nos contaron la historia del “Trueno de Delft”.. En Octubre de 1654 explotó un polvorín instalado en el antiguo convento de las Clarisas.. Parece ser que el vigilante Cornelius fue el causante, al caer alguna chispa de su farol. En pocos segundos, más de 30 Toneladas de pólvora explotaron destruyendo una parte de la ciudad. El estampido se escuchó a más de 100 km de Delft. En el tremendo suceso, fallecieron más de 100 personas y hubo miles de heridos.

En el desastre, murió Fabricius, el mejor discípulo de Rembrandt y profesor del genial pintor Vermeer. Hoy descansa en la Nieuwe Kerk.. Al otro lado de la plaza se encuentra el Ayuntamiento de estilo Renacentista. En la actualidad han bajado mucho las actividades oficiales en esta sede y es usado con frecuencia por los habitantes de la ciudad para los enlaces matrimoniales,, Es curiosa su galería de retratos y su gruesa torre; una de las partes más antiguas del edificio que funcionó como prisión durante años. Su reo más famoso fue Balthasar Gerards; el asesino de Guillermo de Orange, que terminó siendo ejecutado.

Salimos de la plaza y cruzamos el canal para acercarnos al Centro Vermeer, otro de los atractivos de la ciudad. Johannes Vermeer (1632-1675) fue uno de los pintores más conocidos del arte Barroco holandés en el siglo de oro de la pintura. Su producción es corta (35 obras) y están expuestas en 10 ciudades europeas, 2 en EEUU y 1 en Japón. El centro está dedicado a la divulgación de su obra y al conocimiento de un artista que supo captar con sutilidad la rutina doméstica con mucha simplicidad y una interpretación genial de la luz y de la belleza..La Chica de la Perla; su obra más conocida , se encuentra en La Haya.

Nuestra última visita nos llevó; tras atravesar dos canales, hasta el molino de Roos, el único en activo que perdura de los 18 que existían en Delft. Su origen se sitúa en el S. XIV y ha sufrido a lo largo de su historia varias e importantes remodelaciones. La entrada se realiza por una tienda de productos relacionados con la harina. En las plantas superiores, se puede ver en directo el trabajo propio del molinero para convertir el grano en harina.. El molino tiene una exposición permanente sobre la historia de los molinos de Delft..

Al salir del molino cogí un folleto sobre la famosa cerámica azul y blanca de Delft. La historia de esta actividad se remonta al S. XVI.

Muchos alfareros italianos instalados en Amberes, huyeron de los ataques de las tropas de Felipe II (La Furia Española) que destruyeron la ciudad. La mayorís de ellos, se establecieron en Delft. Este hecho coincide con el Siglo de Oro de los Países Bajos y con el progresivo aumento del comercio con China a través de la Compañía Neerlandesa de las Indias orientales. Las piezas de cerámica importadas de China tenían unos precios muy elevados; ante esto, los artesanos de Delft, comenzaron a elaborar una industria de loza capaz de sustituir a los productos importados y con precios más asequibles..El auge de esta actividad hizo que se crearan más de 30 fábricas en la ciudad. Hoy día, sólo funciona una: La Royal Delft. Las piezas llevan grabadas “Delfts Blauw” o Azul de Delft..

Poco antes de llegar a Ámsterdam nos desviamos hacia la playa de Noordwujk aan Zee en el Mar del Norte. Nos acercamos hasta el faro con un aspecto muy curioso y bajamos a la playa.

El cielo que minutos antes era espectacular, cambió de color y unas nubes más oscuras cubrieron todo el horizonte.

El mar estaba enfurecido y no vimos a nadie que se adentrara en él. Varios marineros limpiaban sus barcos y faenaban en ellos dando por finalizada su tarea…Antes de anochecer un tímido sol bajó detrás de las nubes y se perdió en el mar..




