
ROTHENBURG OB DER TAUBER
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Rothenburg está situada en la Ruta Romántica (Romantische Strasse), en Baviera. La ruta, de unos 460 km recorre; a veces por carreteras secundarias varias decenas de pueblos y lugares con encanto. La ruta se crea en 1950 tras la segunda guerra mundial, para ofrecer una imagen amable de Alemania y así, atraer a muchos turistas..Nosotros decidimos ir a Dresde, pero antes hicios una parada en uno de los pueblos más bonitos de la famosa ruta :Rothenburg ob der Tauber.
Alquilamos una habitación en un Gästehaus en el centro y nos dispusimos a disfrutar de la ciudad.
Rothenburg está en el corazón de la Romantische Strasse y sus casas; todas de diferentes colores, están situadas en calles empedradas que nos hacen pensar que estamos inmersos en un cuento o en un pueblo irreal..
Nos dirigimos hacia la espléndida plaza del mercado, la Markplatz, centro de la ciudad. Es del S. XIII y conserva notables edificios como el Ayuntamiento (Rathaus), con dos fachadas; una Gótica del S. XIII y otra Renacentista del S. XV.
Bajo el suelo de la parte Gótica del ayuntamiento, se encuentran las bóvedas históricas, antiguas mazmorras, hoy día son un museo dedicado a la ciudad.
Al lado, se sitúa la Ratstrinktube; con una curiosa linterna en la parte superior, es la antigua taberna donde paraban los concejales. Subí a la torre del Ayuntamiento (60m y220 escalones), desde arriba se obtiene una visión completa de la ciudad.
Las casas alineadas y de variados colores ofrecen una imagen increíble y con una uniformidad que las hace más llamativas.
En una de las esquinas de la Markplatz, se encuentra la bella fuente de san Jorge; una joya del Renacimiento. Fue erigida en 1608.
Es muy querida por los ciudadanos de la ciudad, por suministrar agua en épocas anteriores a las canalizaciones y por ser un lugar muy frecuente de reunión. La columna central contiene figuras alegóricas y motivos florales. En la parte alta hay una magnífica escultura de San Jorge matando al Dragón.
Justo detrás de la fuente hay dos casas muy curiosas, la Marienapotheke, una farmacia de 1812 y la Fleisch und Tanzhaus, una antigua carnicería..Me senté a observar lo que pasaba abajo en la plaza y como la gente iba de un lado para otro casi sin rumbo..
Saqué mi guía; una compañera imprescindible y alterné la visión desde un lugar privilegiado con buscar curiosas historias sobre la ciudad. Me llamó la atención la historia de un asedio; que el alcalde Nusch, logró evitar, al beberse más de 3 litros de cerveza de un trago..El invasor; el Conde de Tilly,ante tal proeza, abandonó la idea de conquistar Rothenburg y se retiró con su tropa.
Miré por última vez la plaza y detuve la mirada ante la famosa tienda de Navidad de Käthe Wohlfahrt en la Herrengasse nº 1. Rothenburg es famoso su mercado navideño, que compite con los mejores del país. La tienda abierta todo el año, ofrece más de 20.000 artículos relacionados con la Navidad en más de 1000m2.. Una delicia para niños…Y mayores.. En la puerta exhiben un cocha antiguo lleno de regalos..
Dimos un paseo por el pueblo maravillados por cantidad de detalles que hacen que esta ciudad, sea un lugar encantado…
Llama la atención las ventanas plagadas de flores minuciosamente cuidadas y los rótulos de tiendas y hoteles de un gusto exquisito, sin luces que distorsionen al entorno.
Rothenburg es un lugar entrañable, digno de una inimaginable fantasía y pasear por sus calles, te transporta a lugares soñados.. Es como mirar hacia atrás y situarnos en la época medieval..
Nos acercamos a la zona para mí; más atractiva, la plaza de Plönlein que significa “La pequeña plaza junto a la fuente” Esta fuente es lo primero que vemos al circular por esta plaza rodeada de bellas casas de entramados de diferentes colores…
La calle se bifurca en dos direcciones que finalizan en sendas torres; la Torre Sieber de 1385 y la Kobolzeller a la derecha; esta última conduce hasta el valle del río Tauber. Ambas torres formaron parte de la fortificación medieval de la ciudad. Es un placer, sentarse en uno de los poyetes de la fuente y observar con detenimiento este conjunto tan curioso dibujado en suaves colores, que a veces, parece fruto de la imaginación.
Saturados de belleza, nos dimos un paseo hasta la iglesia de San Jacob, de culto Luterano y edificada en el S. XIV de estilo Gótico. Esta iglesia es una parada obligatoria para los peregrinos que realizan el Camino de Santiago. Destaca en su interior el “Altar de la Santa Sangre” (S.XV), que contiene un crucifijo con una ampolla con gotas de sangre de Cristo…
Nos acercamos hasta el Arco de Roeder y la Torre de san Marcos, otro de los rincones más emblemáticos de Rothenburg construidos en el año 1200. La Torre del Reloj y su campanario, formaron parte de la primera fortificación de Rothenburg.
Lo mejor que se puede hacer en tan maravilloso rincón, es sentarse en una de las terrazas que rodean la pequeña plaza y sentirse protagonista de una escena medieval..
Por el arco de Roeder salimos hacia las murallas que rodean la ciudad. Estas tienen una longitud de 2,4 km con y conserva sus torres en un buen estado y sus respectivas puertas de acceso a la ciudad. Nos acercamos a los Jardines del castillo, destruido por un terremoto en 1356.. Ofrece unas buenas vistas de Rothenburg y el agradable jardín Geométrico del S. XVII, donde veremos; entre cuidados parterres de flores, ocho figuras de piedra que representan las cuatro estaciones y a los cuatro elementos..Caminamos por el sendero de ronda hacia el centro.. No me extraña; que para muchos, Rothenburg od der Tauber sea uno de los pueblos más bonitos de Alemania..