
DRESDE LA FLORENCIA DEL ESTE
Cuando viajamos a lugares desconocidos; llevamos por lo general, una idea preconcebida de muchos pueblos, ciudades que vamos a visitar.. Y muchas veces, la realidad supera nuestras expectativas y nos encontramos con sorpresas que nunca imaginamos.. 
Rorhenburg ob der Tauber es uno de los pueblos donde el tiempo se ha detenido. Y perderte por su centro medieval, es un auténtico placer para los sentidos, con sus bellas casas de tejados puntiagudos, Fuentes de piedra, Torres con cúpulas de Bulbo e innumerables rincones saturados de belleza..Estuve sentado en la plaza del Mercado cerca del Ayuntamiento hasta el atardecer.
El flujo de gente ha disminuido y la calma me invita a reflexionar sobre los innumerables lugares que existen en el mundo que deberíamos visitar..¡Necesitaríamos unas cuántas vidas!!..
Llegamos a Dresde en unas 4 horas. Por el camino me entretuve en leer algunas curiosidades sobre la ciudad; una de ellas, narra la historia de El Códice de Dresde. El manuscrito de 79 páginas se realizó hace 1000 años por Los Mayas y es una combinación de dibujos y jeroglíficos que representan al sol, la luna, Conocimientos astronómicos, mitología..Etc. Aseguran que lo trajo Hernán Cortés para regalárselo al Rey Carlos I, emperador del Sacro Imperio Romano y Germánico.. El códice está en la Biblioteca Estatal de Dresde guardado en una cámara acorazada y visible al público.
A Dresde la llamaban La Florencia del Norte en el S.XVIII por el esplendor de sus numerosos monumentos Barrocos y por rico patrimonio histórico y cultural. Era muy célebre pos su relación con la música: La Opera, Filarmónica y los numerosos festivales internacionales que ofrecen una calidad extrema, durante todo el año.. 
La tragedia sobrevoló la ciudad en febrero de 1945, casi al final de la II Guerra Mundial. Las tropas aliadas de EEUU y Gran Bretaña con más de 1000 aviones , bombardearon sin piedad a la ciudad con 4000 Toneladas de explosivos y que dejaron la ciudad en ruinas con miles de muertos..
Durante la época comunista, comenzó la restauración de la ciudad con lentitud y tras la unificación alemana se completó, siendo el último monumento en restaurarse, la Frauenkirche, símbolo de la ciudad..
Hoy la capital de Sajonia está restaurada y vuelve a ofrecer su belleza en sus calles y monumentos.. “El Ave Fenix resucitó de sus cenizas”.. 
En la explanada de Neumarkt se alza imponente la Iglesia octogonal de Santa María o La Fraulenkirche. Durante el bombardeo aliado, la iglesia Barroca quedó reducida a ruinas y las autoridades decidieron conservar “in situ” todos los escombros..
La Frauenkirche, se convirtió en un monumento conmemorativo de la destrución..Años más tarde; en la época comunista, comienza la restauración de la ciudad y se empieza a recuperan los monumentos. Tras la unificación alemana se completó la ardua y costosa obra, siendo la última La Frauenkirche (2005), que pasó a ser para los ciudadanos un monumento a la Paz y la Tolerancia..
Subimos hasta la cúpula. Desde arriba se observa la estructura redonda de la nave, que nos recuerda la silueta de un teatro. Abajo muchas personas están sentados en los bancos alineados delante del altar.. Durante muchos años, los miles de fragmentos del altar permanecieron debajo de los escombros..Hoy día el altar, se ha reconstruido con los restos originales..
La mañana está muy oscura y amenazaba lluvia. Seguimos por el centro hasta la catedral o Hofkirche, edificio Barroco de mediados del S. XVIII de culto Luterano; que tras el bombardeo quedó destruida, aunque se salvó el único órgano Silbermann que queda en el mundo..Los domingos durante los servicios religiosos actúa el famoso Coro de los niños de Dresde..
La ópera Semper (Semperoper), es un espléndido edificio de arquitectura Neorrenacentista unido al triunfo y a la desgracia. A los 30 años de su construcción ardió en su totalidad, pero llegaron después años de esplendor musical con estrenos de las obras más importantes de Wagner, Strauss… etc.
En 1945 durante la II guerra mundial sucumbió de nuevo a las llamas y quedó destruida de nuevo.. En 1985 renace de nuevo y se convierte en el alma de la música en la ciudad..
Residenzschloss o castillo fue la residencia de los reyes de Sajonia hasta 1918. Es un valioso ejemplo de arquitectura Neorrenacentista y conserva en sus museos la mayor colección de joyas de Europa..
La Grünes Gewölbe (Bóveda verde), es una exaltación al oro, marfil y piedras preciosas, realizadas por los mejores joyeros, plateros y orfebres de la época… Sus salas guardan más de 1000 objetos de exquisita manufactura y belleza…
El Zwinger de Dresde es la representación del esplendor del período barroco. El palacio creado por Augusto el Fuerte, está considerado como el edificio Barroco más bello del país…
El amplio patio está decorado con bellos pórticos, airosas fuentes y abundantes esculturas Barrocas que incitan al paseo y a la relajación..
Dentro del recinto , se puede visitar una espléndida colección de porcelanas, el Gabinete Real de Instrumentos Matemáticos y Físicos. En la Pinacoteca, podemos observar obras maestras de Rafael, Durero, Giorgione, Rubens, Canaletto, Tiziano.. Etc..
Antes de abandonar el palacio, alcé la vista hacia la parte alta del pabellón para ver a Atlas con la bola del mundo sobre sus hombros..Según la Mitología, Atlas fue castigado por Zeus por rebelarse contra los dioses y el poder establecido y le mandó soportar el peso del mundo sobre sus espaldas eternamente..(
En un paseo por las calles del centro, nos acercamos a la calle Augusto para ver el Desfile de los Príncipes, un enorme desfiles de jinetes elaborado con más de 23.000 azulejos de Meissen y representa una comitiva de reyes, príncipes y electores con infinitos detalles. Es el mural de porcelana más grande del mundo.. 
Seguimos hasta Kunsthof Passage, un conjunto de 5 patios que combinan el arte y la escultura en sus fachadas.. El más atractivo es el patio azul con tuberías de agua muy curiosas y láminas de acero que reflejan la luz..
Otros son la granja de animales y el de Criaturas Míticas..
Al atardecer dimos un paseo por el animadísimo Brühl, situado sobre el río Elba.
El sol; ya decadente, ilumina los monumentos de la ciudad y les da un toque de calidez espectacular..